Bukowski1969
El poeta del fin del mundo
Complicado el oficio de pastor
muchos los llamados pocos
los elegidos de alguna forma
hay que ganarse la vida
Su mano izquierda suave al tacto
la derecha con la que sujeta
la vara es firme y callosa
para librarlas del matadero
Con las botas llenas de lodo
su frente empapada en sudor
lobos y zorros acechando
con la mira sobre el rebaño
Tanto cuidado y esmero
y al final todas terminaran
trasquiladas o en el fuego
de algún asadero de carretera
muchos los llamados pocos
los elegidos de alguna forma
hay que ganarse la vida
Su mano izquierda suave al tacto
la derecha con la que sujeta
la vara es firme y callosa
para librarlas del matadero
Con las botas llenas de lodo
su frente empapada en sudor
lobos y zorros acechando
con la mira sobre el rebaño
Tanto cuidado y esmero
y al final todas terminaran
trasquiladas o en el fuego
de algún asadero de carretera
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