Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
Las peras del manzano
Ruedan por adoquines alfombrados,tremolan las cumbres de la serranía
del pueblo acogido al viento adventicio,
que cambia verano a estación más fría.
Sólo un porte aventurero ha de conocer
el brillo de tus fachadas escondidas,
como un pequeño secreto guardado
sustraído de luces y turistas.
Serán hojas secas las que encienden
el finito cielo violáceo?
O los sueños de gaviotas migrando
que jamás conocerán el oeste?
A ti me rindo, ajado paraíso:
a las cenefas que inician tu camino
y señalan en silencio la calzada de vuelta,
al dulce sabor de tus fríos encantos,
como estas peras caídas de un árbol.