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El agua se perfuma presumida de escarcha sobre el vidrio de la ventana lujosa del ático.
La vida se prepara circular en su albedrío
falanges depuradas.
Es premura de geisha atormentada, caudales por el cañón terroso
fruto oceánico de temprana aridez, en sus monturas viejas de milenios agotados...
Es circular el azar que viene siempre igual
a sorprendernos de día
a cobijarnos de noche.
Es redondo en su novedad ilegítima quizás
porque no nos preparan para ilustrarnos en su malicia.
La ciudad, como siempre, era un bicho audaz y luminoso cayendo sobre un cerro que alguna vez fue hermoso.
Glamour, chic, light, trendy; así eran algunas mujeres de algunos barrios, de ciertas calles.
En otros terrenos embrujados se hablaba solo de drogas paralizantes, pasta base que hace...
En el muro dibujado por el frescor de la lluvia
penden de su imagen de fortaleza de esquina
un ejército de telarañas meramente decorativas
porque la bandada de arañas hace rato murió.
En el muro atosigado por la lluvia,
en su parte horizontal, penden llamitas que ciegos encendemos
con los dedos...
Si es posible, no induzcas la telaraña
en los recodos austeros.
Elástica morada, retrato del incesto
que mantenemos con la gravedad
dispongo abandonar cualquier discordia
cualquier refugio solo y cómodo
un sofá que sostiene almohadones ineptos
o la cama perviviendo escaladas
turbulencias
túnicas...
Sentada en la cama bordo con hilos de la ofensa. Desliza el machete suturas en los ojos, goteras en los pies y pelo buscando almohada.
Te mato porque sé
puedo verte el aire entre los huesos
el mohín intachable de tu hipócrita boca
que me sabe mejor cuajada en sangre
donde el sexo quedó desarmado...
El parque remonta higueras con los planos de nuestros errores; pasados y futuros.
Encuentro un cierto alivio a la desesperación en el prado como tejado, que siempre invita su lemon grass al picnic distraído.
Cenizas está la playa, todo lo conocido descorcha una botella de agua de abrojo, el peor...
Se acicalan los muros
perviviendo la noche
ojos como pegasos besando la cal
espuma esparcida
párpados alados;
no sabemos destinos
no conocemos los bloques
besando la cal
bebiendo el aura de la noche que se hizo breve
falaz y adormecida.
Hay una médula inconcebible en el torso universal de mentiras que guardo en una taza de té atada con cinta celeste de seda.
Hay un universo sangrante
con los pies rozando apenas los designios de enemigos pálidos como faunos y hermanos que nadan océanos de sal.
Nunca llegan. Mi silla y yo los...
El párpado humilde en su esplendor de miel, se aleja de la tensión cotidiana, del dolor ensimismado.
Dice: " dónde sientas dolor, sólo aléjate". Rueda y se desprende de su oquedad pasmosas, toma el camino de la articulación del hombro y se despide en el agua saturada de frescura.
El párpado...
No olvides el crepitar de las hojas, de tus manos al crujir
acariciando la cabeza de tu amante
en el parque de pasto formidablemente lustroso.
Más tarde un Tannat se abre almohadón y en la pared se desangra el beso que crepita al verte en el espejo.
Se adormece la esperanza en la hoguera de...
La dinastía del dolor se encarga de nuestra humanidad siempre rebosando de éxito
ajustando las marcas del mentor mentiroso.
La dinastía de nuestro ardor en el pecho, que se angosta, se encuentra en un lugar pasmoso
agotando su esplendor original que representa nuestro personaje en lucha con...
En los ojos del olivo
hay un esplendor estridente
un aroma a cambio resiliente
de centurias a la intemperie.
Bien tratado por manos curtidas y encurtidas en viaje hacia el canasto, rozando la plenitud del aroma inmediato
tangible como corona en sus ramas.
Aquí vivimos
aquí ahumamos los panes...
Equivalentes
sinónimos
similares
los textiles escuetos de las vértebras
acuden al huso escabroso como el árbol retorcido de antaño.
Rueda crujiente de pan sabroso
que nos desgaja todo
edificio que calibra el cuerpo.
Dúctil y rígida, la rueca extrema sus temblores
desgrana las membranas que...
Trazo de tiempo o reloj de pulsera.
Emerge turbio sin muñeca adosada;
el círculo se percibe intacto
el tacto sutil de las agujas lo acompaña y
libera esplendores ilusos. Propone trazar mustias reglas al devenir pulsátil, de la urdimbre diurna.
Si no lo interpeláramos abundaría, sin reglas, sin...
Del lado de la espuma entra y sale mi piecito con una ostra pegadita al talón.
La playa es arrullo natural que mamá se ahorra de noche, luego del baño que despeja el azul salino de la piel.
Bota, rebota nuestro juego en las paletas, las manos, que cada día se fortalecen, envían la pelota a...
Incestuosa, la arena del desencuentro humano penetra los pies
caricia fósil de temperatura insondable
que azota las venas de nuestros hijos.
La roca minada que nos deprava es exigida por el ojo del tiempo
por el trauma del aire.
En tribus nos perdemos en playas de montaña que se desgajan...
El camino pleno de luz nos mira a los ojos
con la aromada frescura de las hierbas silentes que visten el pasmado trillo que lleva al fracaso si él te observa errático
pleno en su juego simple
camínale sus pasos
augura una enorme fisura en tus sueños y cierra las puertas al pasado.
Borrasca escueta de adormecer puentes.
Desaparición de álamos porque ahora ya no es ahora y sus hojas se han ido más lejos del paraíso.
Se ve un entronque lívido en la cerrazón, último paraje entre el aroma y la raíces ilícitos de miel de arce derrapando en las bocas,
pelaje de vuelo
puente...
Yo solo creo que eras garganta encandilada
un enjambre olvidado
un pastor enterrado en el tiempo un pastor sin cayado
atrapado; liberando el alambre de su sangre impaciente que ahora anhelo.
Eras la nada reposando como lava ferviente.
Escándalo sin ruido
la nada silvestre
sedienta, por no probar...
El aire al sur del destierro
no figura
horizontal su estampa lamenta, inclemente, la turbia humedad de tu pérdida; de tu estela triste,
temblor de despedida.
Tu cuerpo se disfraza de sombra
y es la sombra fuego enlutado
en trance por mi cuerpo fragmentado del tuyo
completado de a ratos
permanecido en tu voz, murmullo del ahora.
Tu amor sin permanencias, de visitas de tomar el té
estrella fugaz sin cielo azul en singular;
la noche está dispuesta ,amor...
Precoz e inolvidable mana este río por los pies del alba que lo acompaña hasta una mejor guarida entre los músculos de las pestañas de visiones lentas y sueltas.
El torrente explota de estertores que no se apiadan de la orilla tan fiel a la manada de agua.
Nadar es pura ilusión cuando el calor...
En el extremo afuera
estaba lo extenso inaugural
de esta vida
loca estela que desplegamos
por llanos y lisuras de agónico cotidiano.
Presentir el final, nuestro ejercicio vivaz.
Explicar el desatino vivaz con cafés viejos
con presentimientos escondidos.
Sólo por hoy vuela entre nosotros
para...
En tu magnífica ausencia
autorizo
a impulsar el desatino de vuelos tristes si te vas
en toda tu ausencia plenaria
toda ella majestuosa
yo te dejo irte, porque si
Así nomás, tan augurio de desgarro
tan renuente
yéndoteme lejos
huella lejos
del estar varado siendo mi ancla del hoy.
Líquida luz de alrededor del aire
claustro de espacio de andar a tientas
en el arco del sol.
Líquida luz, aroma se lo claro.
Burbuja leve que alumbra el universo
sin espacio.
Abreva en polvo disperso en un instante; fractales van girando por el tronco mullido del fotón alado.
Líquida luz
te...
Un estertor rosado se aterciopela
de gloria al beber la verte amplia del rosal que planta su pasado en una estela
el trémulo aire de este implacable hoy, se megnifica.
En la cálida bruma herida de lo estático permanecerá la decrepitud incandescente y
errática
que adolece de aromas ausentes...
Se cumplen rituales pudorosos o febriles
recuperando orquestas fracasadas y
encomiendas perdidas.
Se suben cierres que claudican permanencias
se bajan cumbres lustrosas como mi zapatos bajo la cama.
Hay empresas improbables, inauditas y abrochando los botones del día se cumplen imágenes...
Me estoy tiñendo el ansia verde
de abrevar tu sed
jazmín convocado en confusión de especie
chasquido de nardo dentro de mis puros deseos
puros excesos que solo hablan de ti.
Ahora es yermo, despojado.
Antes, todo intenso, coloreado.
Veíamos profusión de aromas de sábanas secas sobre el pasto
hijas del sol
bajo una infantil
luz rotunda
nuestra.