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Por más que sea artificial o imaginario, un amor puede lograr a hacerse enorme como bien dices, Ropitella, sentimiento sincero. Gracias poetisa por tu comentario, abrabesos para ti tambien
Estimada poetisa
Enséñame a lucir con rima cada verso.
Muéstrame como place consonante.
Porque nunca para mi tuviste instante.
Y que por siempre yo te tuve, en un momento.
Sempiterno lo traté, mas sólo pretendo
escribir en verso –pues quiero enamorarte-.
porque rimo por ti, mas ya no lo hago...
Sonaban The Beattles aquella mala tarde.
‘’Déjalo ser’’, refiriendo al olor de incienso
avainillado, cual la caza del solo beso
hambriento de tus labios en su bello alarde.
Pruebo de ensogarla lento y sin quemarse
melódica humareda fundida en caramelo.
Al baile de orquídeas que cubren con el...
Intentan volar desalados los ‘’te quiero’’.
Pájaros de papel que despegan de mi boca.
Caen. Y caen al vacío y en derrota.
No alcanzan nunca remontar el vuelo
Mueren siempre en trampa de un tuyo ‘’pero’’.
Mueren candentes con fuego que les toca.
Flameado de tu odio que cruel aprisiona
en jaula...
Permíteme pedir aquél de los placeres
de con metáforas cortarme en mil pasiones.
Pues la sangre no secará sobre edredones
porque sangre no derrocho ni entre alfileres.
Permíteme además apodarme entre los fieles.
Tras cogerte sin soltar, tras varias explosiones.
Y exponerte al abuso de clavarte...
Sólo uno de mis versos
Te regalaría un cielo caído
sin estrellas que bien lo agarren.
Silentes lumbres en el amarre
del más bello regalo concedido.
Haría cicatrices con un cuchillo
en mi piel, mientras seca la sangre.
Trazando tu nombre, pues sellarte
llenando en pleno un corazón vacío.
Yo te...
Se me clava tu mirada cual diamante
abrillantado, sin abrasión del tiempo.
Cual aguja alterna que tatúa adentro,
trazando en mi piel un ‘’yo te he visto antes’’
Me soplaste tal caricia abusante…
Igual que al humo de pistola en intento
de suicidar a este cuerpo en que reviento,
ahora entre...
Te cantaré una nana, a voz mentirosa.
La envolveré con cintas de regalo.
Liberaré a tus dos ojos encerrados
con suave soplo sobre pétalos de rosa.
Haré en sueño a tus palabras temblorosas.
Crearé la anestesia del verso encantado.
Colgaré tu cuerpo del cielo su acantilado.
Notarás como la paz de...
Fue en la casa de mi orado donde caí
en canutos dilatados hacia el pecado,
liados con hojas del libro sagrado.
[…] Me pidió ir a su frente. Y dije que sí.
Me preguntó además cual fuera el fin,
como de fugaz suicida yo tratado,
de matarme con el humo inhalado
que sangre de Dios corría por ahí...
Como desuella al zorro el cazador,
tendiendo carne viva en abrasado.
Como el truco de magia revelado.
Desnúdame. Desclávame de este impostor.
Cuéntame los versos de tal canción.
Son ellos los que exponen a hielo helado.
Me descarnan, cual genio alocado.
Derrítense en deleite por salir de tu...
Poetisa desnuda y sin piel
Poetisa que te encubre la ropa.
Quiero hasta el recóndito viajar
que censura en delicada intimidad
el ojo en blanco de cada estrofa.
Deseo correr tu blusa entre gotas
de excite machacante, instinto animal.
Y abrúmame con la rima sin rimar.
Desálmame también a mí...
Suena sinfonía so piano maldito,
que sienten sus teclas suave empuje
de diez dedos engarzados en su cruce.
Hacia abajo, tocando, inaudito.
Grado subiente del ritmo que palpito
desde el latido que malamente cruje,
desde la intensidad que corazón reduce.
Nunca me quiso, siquiera un vil sonido...
Ahogábame
Harta de dar rastro a una muerte ya cansada de seguirme. Yo la quiero, mas no a sus ganas de matar, por ello me quedo aquí quieta, por ello me lancé a aquel lago,
por ello…
Ahogábame, entre profundo y el cristal
que no dejaba ver un vil respiro.
Aliento precipitado del latido...
Me alegra que sea de tu agrado. Y gracias por completarlo con una gran reflexión.
"Todos moriremos, caminamos hacia la muerte... Mientras tanto, hacemos poesía" : )
El soplo del tiempo que parece que apaga una llama, mas no sabe que esa llama es en verdad eterna... Eso es lo que has transmitido, Criis. Fabuloso poema
Ángel, dejándonos citas con un fortísimo contenido. Y gran verdad, la historia es progreso, victoria. La corona destronada que otro vuelve a coger... pero detrás de todo ello hay demasiada sangre, que no nos enseñan... Un enorme gusto siempre leerte, amigo
Por tantos lazos de regalo librados.
Por aturdir al silente y de mi alma
demonio. Por como él pierde su calma.
Por el sabor de ese dulce envenenado.
Por filo que no muere, y tu descaro
tratando matarme con él, que me ama
por aguzarlo, para mujer cercana,
por la que me sentí pleno y amado.
Y...
Hay una flor que muere en el jardín.
Al alcance de mi tacto y respiro.
Envuelta por pétalos y gemidos,
al caer de éstos, a un bailar sin fin.
Caen. Como dulce niña en balancín
de ojos vendados, que tiene en vilo
a su morir, igual que al pétalo caído,
que cae, a frote de cuerda de violín.
Yo...
Y su muerte tumba en la partitura.
con Clave de sol montada en revés.
Ella manda, con grito pulcro a través
de nota tendida y expuesta a tortura.
Notas insonoras en tessitura
del toque aprendiz y descortés
que sin gusto ni la fina estrechez
acaricia a corchera por cintura.
Era una muerte...
Casa oscura de la flor muerta.
Reina entre más flores, éstas vivas.
Abrazadas por su espina, que cautiva,
Que mata, que duerme, que despierta
bajo el ritmo de las negras y corcheras.
Medra tal flor de aguja altiva
a los pies de nueva… y bienvenida,
niña danzante por paso de escalera.
Es...
Me has desmontado un poco el sentido del poema. Je je es broma;) Interesantísima reflexión, la tendré muy en cuenta. Gracias por pasarte, César. Un saludo.
Arráncame de esta hoja de papel
De las mil palabras que no llegan
De versos indignos de una entrega.
Despégame de esta tinta infiel,
la que difumina a gana, y cruel,
poemas puestos ya en escena.
Con la palabra miedo, la que niega.
Mas con tal palabra a flor de piel.
Descárname del arte que...
Perdida, frente a escenario vacío.
En total silencio. Hogar del mal arte.
A paso en sigilo, sin aún tocarte.
Queriendo descubrirte lo prohibido.
Un placer inexistente, desmedido.
Insuficiente, entre el punto y el aparte.
Te mata cruel, pues sólo quiere amarte
y llegarte a bien. Préstale tu...
Viejo jardín de seco azahar
que me encubre ante este amor
sin respuesta. Un envío por error.
Una carta con miedo a destinar.
Dorado escaño expuesto a mi sentar
que me acuna en silencio devastador,
que me dice que aquélla nunca llegó,
que se vuelve en piedra por no llorar.
Y corro el riesgo...
A tí... te escribía demasiado.
Mucho más de lo que recibía
por parte de un amor sin poesía
La que imaginaba a tu lado.
Te escribía entre versos enlazados.
Sus estrofas son hoy mis elegías,
de sonetos, puestos en demasía.
Cantos que aún lloro, desenamorado.
Te escribía demasiado. Y a fuego...
Bueno, ciertamente lo puse en esa sección a propósito. Se trata de una situación amorosa claramente, pero dentro de un sueño, de ahí a catalogarla como situación irreal. De todos modos gran parte de razón tienes y se hecharía en falta algun elemento antastico, gracias por haberte fijado, le daré...
Tus y mis gemidos al son del latir
de corazón, un motor a dos tiempos.
Y a brillos de aquella noche y momentos
orándoles, pues sólo por seguir.
Seguir, imaginando que no hay fin.
Y forzar para llegar más adentro.
Que entre dos gemidos yo intento
cobrar aire que me hace desvivir.
Sólo dos...
Dícese que aquéllos dos se querían.
Sin recibir aire, sin dar aliento.
Se escribían, mas hacia adentro,
¿supiera uno de que el otro lo hacía?
Dícese que entre saltos de poesía
se miraron para hacer un juramento.
Como de aquéllos hallados en los cuentos:
Príncipe y princesa. Pura fantasía...
Carcomido, entre altar e invitados
por tu llegada, mudo, impaciente.
Por la mano alocada, inconsciente,
quemando el ramo floral ya lanzado.
Presentaste sin rostro ilustrado.
A paso por lona, muy lentamente.
Asiendo flores de un crujir deficiente.
Llegando a mi piso de rojo tapado.
‘’Pues...
Hazme despegar de las mil pasiones
que prometió en preámbulo la vida.
Y Arráncame sin temor ni huida,
Quiero ser de aquellas fulminaciones.
Mas entre rimas, versos y canciones
ha de iniciar tu feroz batida.
De la que yo seré fin, querida mía.
Donde arderé amarrada y bajo eslabones...
Cual verso. En el blanco espaciada.
Entre de metáforas su vacío.
Excitando vanamente el hastío
Que me adentra en pluma entintada.
Cual verso. Falsa métrica lograda.
Quemando mil letras bajo albedrío
El que tú malgastas y yo cuantío
Como obras de pérfida embrujada.
Es la magia de rima...
Podría justificar su belleza
limpiar las lágrimas de su adentro ,
penas que separan los cimientos,
baldosas de la reunión por tristeza.
Podría yo también huir de viveza,
matarme tras varios intentos.
Podría, sin causas ni argumentos.
Pero vine a gozar de fina crudeza.
Vine para ser...
No te deja ver, la venda.
Deja escuchar entre silentes
estruendos de sexo sobre losa.
Concede que tu yema hienda
en mi cuerpo azorado por repentes
por el que no lloras y desangras impiadosa.
Sin más, permite la ofrenda,
la que recibes limpia y en presente,
de ser tú la que me inhumes...
Potenciada hacia el estrago.
Usurpada de arsenales.
Prisionera entre metales.
Lanzada con enfado
y propulsada desde el aro.
Venerando ante estrelladas.
Mientras ellas paradas,
yo permanezco entera,
mas soy paciente, y a la espera
de caer, otra vez desolada.
Para de romperme.
Sólo ruego a ti que dejes de ser
la que destripes barrotes lacrados,
que hacen más sufrir a corazón penado,
tras armazón, nombrado débil placer.
Por favor, déjate entrever.
Ante de mis costillas el sellado.
Que si lo surcas, lo hagas con cuidado.
Que si ves que aún...
Prohibida lencería, no urdida, maquillada.
Lograda por magia, y entre recortes
truncados, dejando a cuelgue, sin que importe,
hilanzas de derroche brillante, desgarradas.
A escondidas, a puerta cerrada.
En silencio, atrancado el picaporte.
Deja a mis ojos en soporte
imaginándote...
Una de aquel ramo para ti,
a tu salud pasada,
anfitriona de muerte tardía,
que entre demás rosas convertía
a ti, en selecta entre ajadas.
Alma viva, lumbrada.
Que antes mejor todavía.
Antes, donde todo ardía
por fuego de espinas enrabiadas.
Púas de nigromancia,
Bajo pétalos...
Llegará el tiempo en que vomites
Todo corazón devorado, aun latiente.
Entre males enfermizos y escondites
De vientre estragado, vil, raro riente.
Rendida al cuadrarte frente desquite
Que fuerce a ti rumiarlos lentamente.
Que fuerce desde clamor imperativo,
Escudero, guardián de corazón...
Maldita y entre gritos.
Ahogada por sequía.
Resucitada por ardientes,
entre ellos, alma mía.
Arisca, cabe a meras líneas.
Guardiana de sacristía
De todo valiente,
De todo viajero en fantasía.
Es contraste de calores.
La caliente con la fría.
La postal sin remitente,
Que ella sola se...
No mereces que te viva
al rodearme de amor entero.
Ardiente, excitado, mas no sincero.
Donde malvivo el día a día.
Homicida te nombro, mala arpía.
A cicatriz grabada, a puñal certero.
Seudónimo del arte en silencio austero.
Arte de parar la sangre que corría.
Arte de helar corazones.
Eres tu...
Muchas cosas se fundieron ya con la historia, tantas que nada puede desviar la atención de la única invitada de un banquete adelantado. Invitada, y anfitriona a su vez misma, convidándonos a seguir respirando.
Vieja amiga que no insiste, que acecha aún desde la paciencia. Ensangrentada...
Conozco tus gustos, papel.
Y me debiste sumisión.
Fuiste tú mi pertenencia.
Tú el escrito cimiento,
el que hice alado.
La droga desenvuelta
que sin quemarse calcinaba.
Aunque bajo mi yugo,
Fino trato meritaste.
Como trazos,
a la cetrería de tu virgo,
nuevamente.
Como letras,
las que hago...
Hasta último pedazo del tapiz cubriente,
el que da calor, el que de miedos tapa.
Miedos entre carcajadas, pero que atrapa
mi único vestigio presente.
Miedos en busca del vertiente
saciante, el que sujeta un mapa,
en que todo existe y nadie escapa.
Rabiado diablo, el que lo encuentre...
No sé qué eres,
y aun así te atreves a aparecer en lo más alto de mi último y gran resuello.
Se frenan mis zapatos, derrapando.
Abandonando tras el camino virutas de goma, al borde de un averno sin respuesta,
propulsando el desplome de raeduras hacia el extraño vacío,
las que restan de una...
Muérdeme, a corte valiente,
revuelto, como sexo bisoño.
Intenta no sangrar, si sangre
ha de salir, que la mía sea.
Hazme volar, sentirte.
De tu fuego, hazme en ascuas.
De aliento, lo haré helar.
Desaparéceme.
Entre plumas hazme quedar.
Del desgarro de mis alas
que de nuevo humana me...
Amigo mío, da la sensación que en este poema vas dejando una perla más a medida que bajo de linea. Bellísimos versos, gran final. MCK'BRD
'' El Sol... ¿Hay algo más heroico que su luz?''
Pues sí,
La tinta de las plumas cobra vida
Para grabar nombres que en su tiempo le dejaron huella.
A la primera reina con un trono más elevado que los bastiones de un territorio diamantado.
La que juzga a la cata de sus pretendientes.
La coleccionista de muñecos de trapo enfilados por toda...
¿Sabes de qué forma dos delfines se alinean para crear la palabra amor?
El agua es la magnificación de su voluntad, la de los dos,
el hilo por el que correr. El fluido como conector de dos cuerpos.
Y esto es así, como
el ratón de guante blanco que da forma a sus manos, amoldándolas...
La del columpio.
Como si tal vaivén hiciera a las estrellas alcanzables.
Ella me preguntaba dónde estaba la luz que tanto las hacía brillar, pues parecía
que en cada rebote de péndulo alguna moría.
Chirriante a mala gana, la cadena del balancín,
mientras se bajaba,
mientras no estaba...
Sé bueno conmigo, hermano.
Arranca mi miedo y, si cabe, llévate
con él mi sueño. Pero no me dejes morir aquí.
Rodeado de aguas en su punto glacial,
siendo la Luna la única que las hace derretir.
No soy nadie.
Soy un juguete del viento,
tambaleo sobre su partitura, bajo su música. Nadie
se...
Volvemos a la habitación de las cuatro paredes. Se hace evidente mi gana de hablar en plural,
no quiero estar aquí nuevamente solo…
Tal es el espacio que la vista se vuelve a escala de blanco y negro.
Creas tal atmósfera, que sin tú estar y estando yo, me hace sentir etéreo,
me hace sentir que...
Sueñas con el hombre que pueda matarte.
El hombre que te quita la escalera para que no puedas subir.
Que te encierra con el candado por fuera.
Que trate a ti, mujer, por meretriz sin querer dar cobro.
Que embrolle tu belleza, revolviéndola en el caos. Haciéndola tímida.
Haciéndola aún más...
Se me ocurren varias cosas. No muchas.
La marca que queda en la hoja de detrás de la que trazas una línea.
El cieno adherido que resta de la pala apoyada en la losa.
Lo bello que resulta aquel lugar en el que cuesta respirar.
‘’El cuento de cada día’´, dice mi voz por dentro, recordando
el...