Mock'bird
Poeta recién llegado
Volvemos a la habitación de las cuatro paredes. Se hace evidente mi gana de hablar en plural,
no quiero estar aquí nuevamente solo…
Tal es el espacio que la vista se vuelve a escala de blanco y negro.
Creas tal atmósfera, que sin tú estar y estando yo, me hace sentir etéreo,
me hace sentir que eres tú la única que está.
Va de favores,
por todas las gracias que pude colarte, desde la puerta hacia afuera.
Entre las rendijas de la ventana y la cama deshecha,
va de favores.
Y numero las esquinas. Escúchame.
Deja de cubrir tu cara con las manos,
más que no quieras ver, parece que no quieres que te vea.
Media vuelta y… ''Yo soy una supernova
en plena carrera de fuego
no puedo esperar a que abras los ojos cuando tú quieras.''
Donde los sueños descansan. Dime si debo seguir como si
fuéramos dos, porque la sensación es cada vez más clara.
Empiezo a pensar que sólo soy uno.
En frente de la del costado de la puerta, me pronuncié posteriormente
a pisar la primera baldosa: ‘’Saldré de aquí sin el corazón con el que entré.
Haré nacer a otro.
El que tuve sigue y seguirá latiendo dentro del segundo cajón del armario.
Ella no lo sabe, porque hasta el momento,
no se atrevió a abrir los ojos.’’
no quiero estar aquí nuevamente solo…
Tal es el espacio que la vista se vuelve a escala de blanco y negro.
Creas tal atmósfera, que sin tú estar y estando yo, me hace sentir etéreo,
me hace sentir que eres tú la única que está.
Va de favores,
por todas las gracias que pude colarte, desde la puerta hacia afuera.
Entre las rendijas de la ventana y la cama deshecha,
va de favores.
Y numero las esquinas. Escúchame.
Deja de cubrir tu cara con las manos,
más que no quieras ver, parece que no quieres que te vea.
Media vuelta y… ''Yo soy una supernova
en plena carrera de fuego
no puedo esperar a que abras los ojos cuando tú quieras.''
Donde los sueños descansan. Dime si debo seguir como si
fuéramos dos, porque la sensación es cada vez más clara.
Empiezo a pensar que sólo soy uno.
En frente de la del costado de la puerta, me pronuncié posteriormente
a pisar la primera baldosa: ‘’Saldré de aquí sin el corazón con el que entré.
Haré nacer a otro.
El que tuve sigue y seguirá latiendo dentro del segundo cajón del armario.
Ella no lo sabe, porque hasta el momento,
no se atrevió a abrir los ojos.’’
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