Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Hay un eco de pozo en tu voz
y en tu mirada caballos
que persiguen la luz.
De tu nombre imagino una vocal
que se hunde en mi lengua
como un beso mudo.
Sé que bajo la lluvia ríes
y que eres cómplice
del sol que calienta mis días.
Y aunque no te conozco
hablas siempre conmigo
igual que yo te...
En ningún caso le pondrás nombre,
ni es mensurable, ni hay en él
cobijo.
La forma el aire y carece de luz
tu invisible casa.
Y caes,
caes,
sin saber,
sin llegar al fondo, nunca.
Hasta que un día, por fin,
tú ya no estás,
mueres.
Piensa que naciste cuchillo,
hoja que resplandece con la plenitud del día.
Una vez te vi sajar el aire en busca de la nube,
su perfil de corazón abierto a la herida,
el núcleo gaseoso donde late la virtud.
Eres duro y letal si introduces con ansia tu espolón
en la fina piel.
Eres un rayo de...
En la habitáculos o en las concavidades, ya hogar
de mis silencios, en la arquitectura que construyó
un ideal diestro con las cenizas del perdón, bajo
el alféizar que expande sus alas como un pájaro de fe;
y más allá con la luz que lloró al ver morir el alba
entre racimos de luna, está mi...
En ningún caso le pondrás nombre,
ni es mensurable, ni hay en él
cobijo.
La forma el aire y carece de luz
tu invisible casa.
Y caes,
caes,
sin saber,
sin llegar al fondo, nunca.
Hasta que un día, por fin,
tú ya no estás,
mueres.
Es un estallido que en la paz vierte su hostil furia.
Son las vísceras que se abren a la luz como flores de sangre.
Es el fuego que asola la habitación donde los niños duermen.
Es la ceniza de miles y miles de cuerpos tras el holocausto nuclear.
Pero también existe en mí una forma de horror...
Como si la arena en el lento torbellino que cae sin memoria
desde los altares del tiempo me hablara de los iris perdidos,
tal vez de un mar oscuro que ya no finge volverse ola, y en
la duna de lo que fui una cóncava sed de espejos me devolviera
a la ronda de la fingida luz, al sonoro...
A veces el tiempo se desnuda
como una flor abierta a la luz.
Y se paran los relojes y al fin tú eres tú.
Desnuda como el tiempo
en el jardín de las flores.
Soy la bala.
Me envía el odio.
No necesito justificarme.
Mi objetivo es matar a la inocencia.
Busco la tez oscura que destaca en la nieve,
al niño que corre, a la mujer que grita
mientras da el pecho
a su vástago.
Nunca voy sola,
siempre en compañía,
en ráfagas
como desnudos ángeles
del...
Es posible que la enumeración pierda el cóncavo acento de la pulcritud,
porque en mi voz las sílabas son abismos de nieve
que diluyen las sombras con el agua de un silencio cómplice.
Y no hay cauce para el arroyo que vaga por los campos
donde mi nombre se vuelve aire
ni semilla...
Yo no quiero que veáis el alma que guardo en lo más
intimo de mi ser, y no es en la oscuridad sino en la luz,
no es en el aire mudo ni en las cómodas vacías,
ni en la antigua pared sin espejos donde dejé
mis soliloquios de ardor; allí solo existe un haz
que vaga por las grietas de...
Si tú hubieras querido, si aún quisieras ser mandrágora
de la raíz más vital, si todavía en el lunar que vierte diez
cálices de lucidez encontrara tu rayo de pasión como un grito
cuyo único acorde fuera el del éxtasis, si ataviados del color
insomne de las estrellas por nacer pudiéramos...
Una elegía necesaria para denunciar la indefensión ante los abusos de poder. Además es un poema bien escrito y que llega con su mensaje al lector. Mi felicitación y un saludo cordial.
Solo lo podrás ver si te acercas a mi hombro
mucho, mucho, muchísimo...
No hay en él ninguna estampa,
ningún símbolo, ningún animal,
ningún nombre atravesado
por una flecha
dentro de un corazón.
Es tan diminuto como una gota de agua en el mar del olvido.
Son mis recuerdos los que aún...
La manipulación nace y muere con el lenguaje, con cierto tipo de lenguaje que consigue transformar la falacia en verdad comúnmente admitida. Me gustó el video. Un abrazo y gracias por tu aportación. Un abrazo.
Pese a lo triste de la historia está tan bien contada que consigues que el lector disfrute a fondo con la lectura. Al menos a mí me ha ocurrido. Puro arte lo tuyo. Un abrazo.
Certero comentario el tuyo, Luis. La falta de pensamiento crítico como algo intrínseco al obrar de la persona, la tendencia a dejarse llevar por las opiniones comunes que suelen estar manipuladas por los poderosos(ejercer el poder sin diálogo y nunca en pie de igualdad implica sumisión, es decir...
En el poso de la normalidad flotan los cadáveres de la virtud,
qué convierte el aullido del dolor en algo tan sutil que pasa
ante ti como una cálida brisa de primavera, qué destruye
el límite donde se juzga lo correcto con el rigor preciso
de un íntimo proceder, cuándo se quebró el fiel del...
Hola, Rosario. Bienvenida de nuevo a este espacio de poesía. Cinco años parece mucho tiempo pero al fin no lo es si se continúa en la brecha de la poesía. Te deseo inspiración-que la tendrás- y agradezco tus amables palabras. Un abrazo y feliz 2026.
Soy tan solo este lento esculpir de tejidos que nacen
y mueren para ser nada.
Las noches ululan igual que pájaros mutilados por el ansia
de un retorno feliz.
Escucho a la brisa que me trae tu voz desde la lejanía
como un eco que nombra a las fuentes y al perfume
del jardín donde paseamos al...
Dame la tiniebla del agua, el manjar insólito que tras el ardid
se viste de ángel, la fiebre del azulejo cuando la luz rompe
en lloro de claridad sobre el caolín oscurecido, el frío del haz
que trasciende las olas como un desliz de lámparas en las colinas
del mar, el dulzor límpido que ansia...
Déjate ir como si el aire fuera río
y la luz un efecto de la sombra.
En ti hay globos de helio azul bajo las axilas
y alas de candor en los ojos que te guían
por los laberintos de la niñez.
Flotas sobre un magma de heridas fósiles
como si un mar cósmico anclara tu levedad
al flujo de una...
Fue el invierno mi isla de palmeras bajo la fiebre
de una lluvia sin retorno, el ciclo de los días está
quieto con su pétrea luz que desnuda el pacífico
edén del silencio, y tú que fuiste cuervo con el disfraz
oscuro de las mañanas al sol cuando el ansia era tricolor
y en los ventanales un...
A los necesitados los respeto porque la vida es dura y por circunstancias cualquiera puede verse en su situación, a los que engañan y encima insultan, no.
Afuera el mar y en ti el océano infinito.
Yo nado de mi isla a la tuya
y soy ola que inevitablemente
derrama su espuma
en los arrecifes de tu playa.
Tú, en cambio, te rodeas de coral.
A tu alrededor las anémonas
como un jardín celeste
donde habita la perla
que me atrae
igual que un faro atrae...
Al fin es el filo de la palabra, su hilatura en el bordado
de la creencia, o es el artificio que asume el precio negro
del no perdón; pero la fe de los sentidos o el valor limpio
de la pureza ¿no salvan a la inocencia del vil comercio
que absorbe el pudor del hombre vacuo?, en lo útil hay
llagas...
Conozco a esos dos poetas, he leído más a Cirlot que a César Moro, aunque respetando su valía, ninguno de ellos es de mis favoritos. Para poesía surrealista-soy más clásico- me quedo con Aleixandre. Gracias por leer y comentar. Un saludo.
Con la yema del sueño palpas la rendija que se abrirá al horizonte.
Sabes que no existe un adiós si en cada paso vences al pájaro
que surca las arterias del silencio con las alas rotas del ayer.
En tu cicatriz de infancia aún relucen las acuarelas que en los arco iris
son eco de una fragua...
En lo hondo de vuestro pozo está la vida, quien os ve
no hallará un espejo, quien os ve sabe que en lo oscuro
hay algo más que un azogue donde lo real asiente, acompaña,
juega a reproducir aquello que forma una única verdad,
la que yo administro, pues no solo imagen es el espacio
que hago mío...
¿De quién hablo sino del ángel con bolsillos de plomo?
Aterrizan aviones mientras el tacto busca la corona,
el éxtasis de un pájaro azul.
Ya salimos, tú con tus ventanas bajo las axilas,
yo apenas ambidextro, herido por el mercurio de una ciudad,
de una sombra.
Es la hora del regreso, es el...
Rescátame de esta noche irreal,
trepan las luces como garfios y mueren las paredes
con ojos de vitriolo en los costados.
Se escuchan los pasos eléctricos del felino,
el murmullo de las sílabas de agua.
Es la noche, mi amor, la selva de agujas
que penetra en la ingle de las horas sin ti.
Es la...