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Vive en los charcos de la ceniza.
Su luz que esmalta los espejos del agua
es fulgor herido, pálpito de sombras.
Hay un rojo péndulo en su andar
de carmín y de púrpura febril
-como la sangre turbia-
son las huellas de la incómoda sed.
Quiso tener las alas de un ángel.
De un ángel que en las...
Desanudas la cinta azul que vela tu hombro núbil,
el encaje, levemente doblado, asoma sobre el pecho.
Un giro de cabellos rojos excita el silencio con su perfume
de azahar, la mano desata un nudo, revienta el ojal
con estrategia de mariposa. La blusa se vence por el columpio
de la espalda, tu...
En la textura virgen crece el sueño del alma,
el símil invade el portal de las sombras con la luz
única del creador, y vagan rostros de infantil pureza
por las comisuras del lino, escenas de pudor o acaso
el desnudo en plenitud, el vaho traslúcido, la primigenia
flor de la claridad tras la...
No, Alde, nada tiene que ver con una mala película que hubiera visto, de lo que hablo es de la vida, metafóricamente, claro. Un saludo y gracias una vez más por molestarte en leer y comentar.
Bueno, es una opinión, obviamente no la comparto, de lo contrario no lo hubiera mencionado en el poema. Por cierto, he cambiado el título. Un saludo cordial.
En ese caso prefiero que pase a Torre de Babel con el título original, ya que el titulo del poema considero que debe ir en inglés ya que es un título simbólico relacionado con el final clásico de una película. Tampoco entiendo muy bien que, por el titulo, cuando el poema es en español, deba ir a...
En blanco y negro la fotografía,
actores sin gracia, una trama que aburre,
un decorado común y un final ya visto.
Cada cual que le ponga nombre a su propia película.
Y ahora qué ha sido del pigmento, de la idea,
del ángulo, de la grácil nota, de la carne vertida
en el alma profunda del mármol, y en dónde la imagen
o el sueño que dio vida a lo invisible, la pasión, el goce,
las líneas que cruzan las vértebras del aire, el instante
que captó el fotógrafo...
El azul no es cielo ni mar.
Es el pétalo de una flor
que jamás existió.
El verde es un bosque.
A menudo me pierdo en él
por si hallo
en su fondo
el manantial de tu luz.
Qué secreto río esparce sus golondrinas de color por el envés
de mi conciencia, vi palabras que se orillaban con la voluntad
de ser raíz, sentí la dulzura del eco en la memoria mientras
una urdimbre brotaba desde el fondo de mi abismo, a través
del silencio, en navíos sin mar hacia las islas...
Bajo la flor el cáliz de la ausencia, roca labrada
con el buril del duelo, y en el aura del día la voz
neutra del silencio, al fondo el mar con su cinta
azul, el camino es de ángel y en el collar de la lluvia
lágrimas viejas como un sortilegio de náufragos, aquí
en mi corazón duerme la paz del...
Tú no imaginabas el calor de la nieve, la rojez intima
del clavel con el polen negro vertiéndose por la estrecha
comisura de los átomos, no presentías el latido como ceniza,
el humus visceral partiendo como navío por el mar sin nombre
del adiós, nunca la negritud de un pozo en los ojos de la...
Llueve con la lentitud de una oración que se repite en letanía.
En la plaza una joven rubia sin la perla de nácar,
el blanco y el azul en el mandil de los comerciantes,
tras el ventanal de las casas la luz es un río que ilumina
el trasiego de la servidumbre.
Vine aquí por la bruma nacida del...
Desde su fantasmal presencia agitan la bandera
donde sobrevive el aliento de ser, y aunque nadie
los llame están ahí como un árbol que da sombra
cuando el sol conspicuo de los días se vuelve luz
insomne, llegan de improviso igual que niños
con las alas de la alegría extendidas por un cielo...
Lo que aún era virgen y precedía al asombro, porque
se nace como pájaro que ha de aprender a volar, y hay
siempre un momento en que las alas descubren la luz,
el aire y el color, y ya eres edad que surca la geografía
ignota de unos pasos que crecen, ya vas vistiendo tu desnudez
con...
No es suficiente con los recuerdos.
¿Dónde están ahora
su voz,
su mirada,
su tacto
y algunas
veces
su risa?
Y sobre todo
lo que perdí
sin remedio.
Aquel tiempo
de estar
juntos.
Si posaras simétrico perfil, aunque fuera doblez,
en la sinuosa efigie de las cosas, sentirías algo,
un mínimo desencuentro, una cicatriz apenas
visible, como la división de un esqueje bajo la luz,
el misterio que consiste en vivir sin el clamor
ni el estruendo de la veloz singladura del cometa...
Es una visión un poco romántica. Para que los países ricos vivan bien, los países pobres no deben dejar de serlo(por ejemplo el nivel de competencia ente los países, exportación e importación de productos, nuevos espacios de turismo, etc. se multiplicaría y las materias primas dejaría de...
Cierto que seguimos en lo básico siendo los seres humanos de siempre, aquellos que no matan por sobrevivir, sino por ambición, rencor, odio...los que abusan y someten al más débil, etc. y que la evolución tecnológica, con sus obvias cosas buenas, también ha incrementado las posibilidades de...
Interesante tu reflexión con la que estoy en general de acuerdo. Las democracias, en particular las occidentales, agachan la cabeza ante el poderoso, y el poderoso, para nosotros, ya sabemos quien es. La guerras futuras si son como las pintas, en mano de las máquinas, poco margen dejan a la...
En los orígenes fue la supervivencia entre el entrechocar
de las tibias y el gutural grito del vencedor.
Imperios cuya ambición recorrió estepas, desiertos, bosques,
traspasó las fronteras con fuego y sangre en las espadas.
Caballos al galope, formaciones rectangulares al asalto
de...
Agradezco tu aportación en forma de comentario y poema. Ha sido ilustrativa para mí. Cada lector, incluso en la coincidencia de gustos, tiene su propia interpretación sobre la obra de un autor y sobre cuál ha sido su propósito y motivación al escribir. Yo tuve mi impresión personal sobre...
Porque se siente su llegada como una sombra
y la luz hinca sus rodillas, cubierta por el palio
gris como una novia tímida esconde el rubor
de sus cabellos entre sábanas de opacidad;
y de pronto la celestial caída y su ritmo, a veces
lánguido, otras irregular según el capricho del viento,
en...
Estoy de acuerdo con tu comentario, Luis. Si se nada con la mínima inteligencia, se sufre, pero el que nada, casi con toda seguridad, no se ahoga. Gracias por leer y comentar. Un abrazo.
Me parece acertado tu comentario. En la adversidad damos lo mejor de nosotros porque es una lucha individual que si logramos vencer nos hace mejores y nos distingue de la vida hecha por otros. Gracias por tus palabras. Un abrazo.
De la noche me atrae la luz malsana, enferma,
casi rota; mi vocabulario son gritos de lucidez,
mi ornamento la palabra desnuda, mi patria
el lado oscuro de los espejos; no quería ser
poeta, quería ser hombre, por eso escribí
de los hombres que jamás serán poetas.
Y entre los hombres fui dios...
Parece como si estuvieras pensando en alto durante esas horas de la noche y transcribieras esos pensamientos a un poema. Brillante como siempre. Un abrazo, Pedro.
Así parte el cuerpo y cumple el principio no escrito
de la deriva, recurrir siempre a la memoria de los pasos,
el corazón y el pensamiento en orden bajo el frío,
la tibieza o la canícula hostil, como un pájaro autómata
recorre el surco ya ahíto de un cielo breve, lo mismo
que la noria circular...
En tus pendientes vi barcos de coral, en tu cuerpo
un mar sin olas, suave y liso como una lámina,
cada pecho es una isla de zumos recónditos,
un hemisferio brumoso donde el tacto
naufraga, un sol que bendice el confín
de la luz al desnudar su racimo fértil;
por ti navegan las auroras de...
Y lloverá sobre lo llovido, como en un círculo terrible
de letanías los alfileres del recuerdo hincan sus puntas
de ardor en la mejillas de mi ser, y vuelven las margaritas
a surgir sobre los campos de ceniza, y regresa la estéril
canción del niño que balbucea misterios de azar bajo
las sábanas...
Quien te entrega su amor merece el mayor de los agradecimientos. A veces nos damos cuenta tarde de que también amamos a esa persona y no supimos tratarla como merecía. Buen poema, Iván. Un abrazo.
Brocal tupido, finamente rijoso, el cabello vence al aleve aire,
de lino ensortijado la túnica que en transparencia desnuda
el orondo seno, la procaz areola que tizna de sol oscurecido
la doblez ambigua de la hembra núbil, y en el mapa de su faz
el territorio enmascarado de los ríos salvajes...
Nunca del todo este hueco que hiere la razón de vivir,
nunca el silencio que me lleva al río de tu voz y vuelve
susurro la añoranza, nunca esta invisibilidad de la carne
que ahoga la virtud del tacto, nunca la noche en el día
claro de tu presencia como ceguera de ti en el resplandor
de estar...
La vista porque las imágenes son la forma y el color del mundo.
El oído porque los sonidos llegan como marea al corazón de la inocencia.
El gusto porque de lo agrio a lo dulce hay mil sabores recónditos.
El tacto porque tu piel busca a todas horas el roce de mis dedos.
El olfato porque añoro...
No inventé la palabra que tan solo fue eco
en mis labios, repetí igual que un niño dócil
los mensajes que me envió la vida para ser coro
que murmura el alfabeto común de la especie,
nadé en el río cómplice donde la costumbre
es una bandera sin color, fui humo entre las nubes
de un cielo...