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Es como un desfile de bellezas, dónde las violetas son las vedettes, en una alfombra verde hierba.
Muy bueno tu Haiku María, me gustó leerlo.
Mis saludos
Surgió la llovizna de fresco porte,
Zurciendo el cielo, con el pincel de su mágica mano
Un viento amordazado de calor,
vierte su canto entre los verdes matorrales,
con líricas trovas ancestrales
que le alivia del sol de la tarde.
Al mirar la dulce copa del árbol,
desde su tallo de tierra...
Vi tus labios rosados y ardientes,
Vi tu cabello cobrizo encendido,
cómo cascada de un fuego bravío,
cayendo sobre la desnudez
de tus hermosos hombros,
en exuberante rito.
Vi tu cuerpo sensual, frágil y felino,
sediento de amor y de caricias.
Vi tu figura de Venus encendida
entre resplandores...
En la soledad,
refugio de mi tristeza
bullen en mi mente,
los recuerdos,
de aquellas escapadas,
lejanos de la muchedumbre,
embriagados de sentimientos,
de la mano, enamorados
y hambrientos de pasión,
de tus labios
cómo zumo de violetas
deleitaba tu amor,
entre caricias, entre besos
solos tu y...
Amores ardientes
de pasiones y fuego,
juntos
como el azogue,
sus almas purpureas
se buscan, se encuentran y se unen,
con más pasión que nunca,
y el fuego intenso
de sus espíritus ígneos,
los funde en un fervoroso
amor para siempre,
donde se consumen,
y como aquel árbol
golpeado por el...
l calor del fuego
un libro
me quema los ojos
pequeño sol
su espejo
dejó de pintarme la cara
la sonrisa infantil.
Hermoso poema ha sido un placer leerlo y releerlo.
saludos Pincoya 76
La vida es un ruedo
donde nacen y mueren las esperanzas.
Las mentiras son como aguijones
que se clavan en el alma
y al sacarlas, una a una
poco a poco te desangran.
La personalidad
es como la nacionalidad
aunque se disfrace
no cambia.
La pasión y el erotismo
son dos fieras enjauladas
si las...
Retorna la conciencia... Soñolienta,
del azaroso caudal de fango y tierra,
cenizas del torrente del misterio,
desde la pétrea oscuridad de las tinieblas,
deshecha a la mágica pincelada de luz
cada madrugada verde y violeta.
Loco el huracán violento, despiadado
limpia las astillas quemadas,
que...
Aunque soy tuyo…Santa,
nunca lo seré jamás,
por qué en el destino
de mi existencia
hay una muralla
entre tu pura e inmarcesible alma,
y la mía desplumada y seca,
que atravesará llamaradas, amor mío,
lo sé, aunque no lo quieras
No, no lo seré nunca,
aunque en tu inocencia, tuyo sea… Santa…
así...
Un amanecer claro
de luces falsas.
un lecho blanco,
calmado, en la noche oscura.
el chillido trepidante
del silencio inmuto,
oculto, en mis oídos.
la laxitud del tiempo
estacionado
en una esquina del mundo,
a la solitaria espera de ti.
la embellecida piel barnizada...
Sobre tu piel canela
en la noche eterna,
el oscuro espejo
pincela tu éxtasis
entre ahogos sacros,
tenebrosos y bellos
ignorando el tiempo,
Allí,
donde las miradas se encuentran,
embriagadas de ansias mutuas,
llega pulcra la libertad del alma,
y tú, sumisa y tímida,
eriges toda tu hermosura,
con...
Hay palabras viviendo en mi cabeza
que nunca dejé escuchar.
Hay flores brotando en mi alma
que nunca dejé percibir.
Hay lágrimas que arden en las mejillas
que han perdido el rumbo.
Hay chispas de anhelos que brillan
en mi corazón, que late por diez...
Gusto en saludarla, bristy
Es un placer...
Acariciame
Amor mientras me duermo
En tu regazo.
Muy empapado
Un turpial tiembla de frío
bajo la lluvia.
Muy agobiante
el calor de la tarde
Te amo amor.
Entre mis brazos
a mi regreso te vi
loca de amor.
La guerra sigue
la batalla no cesa
balas más balas.
Nadie sabe por qué el viento
se ha llevado las palabras,
o acaso será el tiempo
que las deshace en la nada
borrándolas del pensamiento
apagadas en la distancia.
Por el tiempo o por el viento
las palabras al volar de tus labios,
ya son mudas esclavas del silencio
en algún punto del tiempo...
CUENTO DE CAMINO
AVITUALLA LA ESTRELLA
Este relato es la historia fabulada de un personaje del siglo pasado en mi tierra natal Península de Paraguaná, Edo. Falcón. Venezuela.
PROLOGO
La historia narrada brevemente en este cuento, es un cantar de avideces de un personaje de campo y...
Mi madre felizmente
duerme su siesta
en su camisón blanco,
de algodón y estrellas
con adornos de cintas argentas
cintilando tu blonda cabellera.
Son las dos o las tres… no sé.
Soñaré, madre tu oración despierta,
Mientras trago luces de neón
con mis ojos cansados.
que demarcan mis...
Me hiere tu silencio…
Imperturbable y falaz,
cínico, y envenenado silencio,
muero en la misma soledad
que me dejaste, inerte, ausente
destrozado,
en un profundo vacío,
cumpliendo la condena
de tu humillación.
Me tortura tu desprecio…
solo, esta soledad me da consuelo.
única e insigne...
No soy yo, siniestro Dios en el arrollo,
Ni por derecho cuajo de hiel amarga,
No es del ciego el bastoneo cruel
en la batalla,
pues tú me sirves dulce pan
envenenado de mentores,
en cambio yo, clemencia, sin rencores,
cambio perlas, piedras rosas y mis soles
y hieren mis manos, tu sapiencia de...
El idilio de Beatriz
Llévate mis memorias y recuerdos
Oh... para que cuando te dignes volver,
si es que piensas,
recuerdes el sendero.
Amor, cuántas cartas infames te he escrito,
llorando mi hondo despecho
develando las cosas que hicimos,
en nuestras hondas pasiones secretas.
Ansiosa, con...
Niño de calle…inocente niño,
no lloran tus ojos
pero tu frágil alma, padece,
la miseria y el miedo
reflejada en tu vientre,
de hambre y sed
el sueño te vence.
Vives entre una esperanza
de sueños inciertos,
y una verdad fría bajo el cielo,
atado a una indigna vida,
vivida en...
El hierro tiembla
con la infernal tormenta.
Ya es de noche.
Impresionantemente cierto el hecho, en el mundo de las antenas,
Inmutable en sus versos, Maria.
Mis mas respetuosos saludos.
Atravesando el verde follaje,
el efímero crepúsculo
me ciega a la distancia,
adormecido en su estancia
la hermosura del rojizo resplandor,
fue sumiéndose en la noche,
perdiendo su dorado plumaje.
La tarde, hendida en mil pedazos,
en vano busca senderos y atajos,
buscando escapar del asedio...
Yazgo, hipnotizado,
en la honda desatada de tus pasiones
que quiebran en la infinita cima,
montañas de vidrio y de hielo
y lloran gotas tibias de mar
al riachuelo.
La hojarasca cómo lluvia,
tapiza la montaña
en rojizos velos,
que asemejan flores rojas
y gajos de frutas jugosas en estera...
Hola Jorge, mis saludos cordiales.
Interesante anécdota, no la conocía hasta ahora.
Tu relato, me trae a la mente algo similar.
Cerca de donde trabajo hay vestigios de un Samán ( árbol típico de la región), donde acampó el General Bolívar en los inicios de 1800,
allí, hay un pequeño...