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Me ladra cada noche
como un perro encerrado
que quisiera ver la luz.
Soy su único amigo,
su confidente,
su razón de existir.
Si lo contara se desvanecería
igual que una sombra
en el medio de la claridad.
Es una isla con un solo habitante:
unos le llaman culpa,
otros vergüenza,
yo lo llamo miedo.
Has vuelto al otoño de la melancolía con la lluvia en siembra,
fulgentes las losas, el farol ahíto de luz, los arcos en tiniebla
entre columnas impares, el dintel sin pájaros, atardece
a la sombra de abril sobre el jardín de los paraguas, el aire
aún cálido se columpia bajo las celosías en...
Tu baile de espuma
llega a mi playa
como una ola de seducción.
Me invita al furor,
al ardiente efluvio de la carne,
al roce de los pétalos en la piel,
al infinito oasis de la cópula.
En tu cama vi rosas arder
entre suspiros de ángel.
Me dijiste tu nombre,
aunque no te dijera el...
Sigo allí en el salón que siempre estaba en sombra.
La lámpara de cinco brazos, el cobre amarillento,
los soportes que asemejaban velas,
alguna bombilla que ya no podía dar luz…
El cuadro de la abuela con un paisaje irreal al fondo
y su rostro amable, el vestido oscuro, la tez morena,
teatral...
Me diste un tren nocturno,
una sílaba alegre
y una esperanza rota.
Sentí tus ángeles en mis ojos,
la luna gritar en el alma
cuando tu voz respondió a la mía,
la ausencia de los relojes
en el tiempo que habitamos juntos.
Fue tan solo un espejismo
que aún llevo en el revés de la memoria
como un...
De tus huesos rotos,
de las cicatrices de tu piel,
de tu sangre derramada
nacerá un árbol de luz
que iluminará el orgullo
con el que enfrentarás la vida.
Cómo crece la luz en el horizonte mientras aquí
se escucha el fragor de los cantos con los alfanjes al sol
y la mancha multicolor que se aproxima desde la distancia
como una gran serpiente azul y roja.
En las almenas el viento norte agita los estandartes,
en posición las ballestas, las mallas...
¿Qué persiguen los galgos que corren por mis ojos?
¿Una casa grande,
un automóvil veloz,
un barco que navegue
sobre un mar de oro?
No es eso.
Lo que persiguen los galgos de mis ojos es la luz de la mañana.
Nunca la puedo atrapar, siempre llega antes la noche.
Es admirable tu compañerismo al comentar tantos poemas, no solo míos sino de muchos otros compañeros, y por rescatar algunos poemas que cayeron en el olvido sin ningún comentario como este que publiqué en su momento. Gracias, amigo Alde.
Calma del agua que vierte su racimo de gotas en la serena
quietud de la tarde. Ella pinta ángeles bajo los aleros como
si ateridos de humedad se refugiaran en las cornisas para
convertir en inmóviles sus alas. Ella aún desprende luz de luna
si la llamada de unos ojos recuerda la simbiosis...
La imagen permanece como si el tiempo fuera
una gota de piedra que cae sobre la fugitiva sed de los minutos.
Inédito fluir de los relojes que nombran el mañana
antes de que el presente viva en la memoria
de quien ya es pasado al sonreír a un objetivo
que cierra su ojo para retener el...
Recorrí los espacios clandestinos de este bar de mala muerte,
para inventarte me hice lámpara,
desde la altura de un techo bajo
se ve la abrupta senda de la caricia,
no hay más que volar con las pupilas sedientas
y dejarse caer entre los pómulos
para llegar al tobogán vertiginoso
del deseo.
Y de...
Aunque oiga las palabras del odio
su interpretación es distinta
porque no concibe la maldad del sentimiento.
Siempre será un niño que juega,
un árbol que crece hacia la luz,
el agua más pura del más puro manantial.
Cuando alguien señala lo negro él señala lo blanco.
Cree en ti porque eres su...
Te observas por el revés del espejo en el lugar oscuro
donde la claridad no llega a definir el contorno
que delimita tu espacio sin alma.
Y llueven los candiles como flores de la luz
y se desnuda la ola de su espuma frágil
cuando el aire fustiga la efervescencia que mana de sus cabellos...
Es un mapa donde el silencio extiende su ceniza
de años mientras recibe del sol la suave caricia
del fulgor en los poros abiertos a la luz del mediodía,
la cubren los vestidos de la edad con el traje recién
estrenado de la infancia, la lisa enagua de la juventud
y el áspero organdí que se aja...
En muchos casos es mejor equivocarse que no atreverse. De los errores siempre se aprende. En todo caso es mejor tener una actitud valiente ante la vida aunque suponga vivir en la inquietud. Buen poema. Me ha gustado leerlo. Un abrazo.
Alguien te regaló su entrega y fuiste nido de su hambre.
Por eso no eludas los pétalos de un amor
que en la realidad cotidiana convivió
junto al desdén de tu silencio.
Acoge la fortuna de saberte un faro
que ilumina la espera y el pensamiento de otro
igual que la luna es el misterio inspirador...
Quizá la poesía sea una forma de sentirnos menos solos pues a través de ella compartimos pensamientos y sensaciones con quien tiene la amabilidad de leernos. Me gustó el poema. Un saludo.
Dale la vuelta al sombrero y verás ojos cuadrados,
ventanas del retorno en su nido de piedra.
Mira esa estrella,
su ropa y su delirio.
Te conocí con el coral vistiéndote,
fuimos la luz en la luz, la noche en el eclipse.
Yo te acerqué a la espuma,
a esa noria de sal que habita los espejismos...
Cuando vi la isla
conocí tu nombre.
Pétalos de ámbar
en la flor de un beso.
El volcán de tus ojos
deja ceniza de luna
en mis ojos de niño.
Tu piel se abre
como un fruto maduro
a la luz de la mañana.
Si digo tu nombre regresan
la flor, el volcán, tu piel
y el fruto que al...
Húmeda piedra que en el invierno lloras
como una amante abandonada por la luz de un sol esquivo
vierte el aljibe de tu piel en el cristal de los charcos
que reflejan el misterio de la nube, la huida del ángel,
el ciclo del pájaro que torna en círculo y nada en el espejo
que pisará la curvatura...
Es un puzle que se crea a sí mismo.
Sin ninguna referencia.
Porque tu vida es única
y nadie conoce el paisaje final.
Ni tú que lo vas componiendo poco a poco
hasta que solo sea recuerdo.
Lo malo de la calumnia es que aunque se base en la mentira deja marcada a la persona con la sombra de una duda. Un acierto rescatar este poema que lleva tu sello de buena poesía. Un saludo.
Colores que vibran en el arco iris a lo lejos sobre un racimo de nubes,
color de pena tu color en los ángulos de tu boca, paisaje de color
en el vientre de la primavera, mosaico de luna gris la medianoche
cuando no hay luz en la ventana prohibida, encendido el color
que fluye como un río...
Proyecta una vida que solo dure ciento veinte minutos.
Una historia falsa que sea más real que la tuya.
Un guion siempre inacabado
con pistoleros, espías, corsarios,
elegantes ladrones iguales a ti.
Donde cada principio nazca de un final
y cada final nunca termine.
Donde triunfes como galán...
En la arena de mi piel no hay huellas de caravanas
ni en el aire que asola mis bronquios hay oasis
que humedezcan el oxígeno ardiente que alimentó
con su flujo la ceniza de mi noche.
Surca la luz el vientre de los espejismos
como un látigo irreal que golpease el horizonte
con un temblor ciego...
Nada queda como residuo del tiempo compartido.
El aire sucede, la voz no escucha otras voces,
la palabra ya no es esgrima de significados,
en los espejos nunca se refleja la multitud,
solo un ser sin sombra descubre la imagen ilusa
de duplicarse en el azogue como un falso ardid
que amortigua el...
Solo piedra y sostén bajo el cielo azul de febrero.
Cruzaré desnudo el umbral abierto a la luz
como desvestido de mar
en la duna de un aire sin memoria.
Diez faroles en el pretil donde los pájaros se posan
como vigías que esperan al arco iris
que luce en su vientre
el invisible color de la...
En el tambor del cristal el viento golpea con el ritmo alegre de una música que hace vibrar la piel transparente de la ventana donde ya no se refleja mi rostro al no persistir la claridad que trajo el alba a mi habitación oscura. Aquí el silencio se hace sombra y pinta en la pared nubes de...
En mis párpados está cautiva la sombra de la noche
y en tu cuerpo desnudo el sol extiende su aura,
son testigos el silencio y mis ojos que te ven dormir
vestida de luz como una novia.
Aunque me busques en la raíz, en el mismo centro del pozo que soy, allí donde la cara invisible de mi luna no deja ver la transparencia de mis actos, aunque te escriba mil veces cada razón que justifica mi proceder, aunque me juzgues por las huellas que voy dejando como migajas de pan por los...