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La noche escribe lenta una oración de labios
que se rozan como si la partitura del amor
necesitara el canto de la lluvia en los alféizares
para sentir el fluido perenne de la dicha que dibuja
un mapa cálido en las alas de dos bocas sellando
el misterio de la eternidad, y es la cópula febril...
Gracias, Gía. La dinámica de este foro, y de casi todos, es que reciben más comentarios quienes más comentan. Supongo que la interacción se basa en la reciprocidad, más que en la calidad del poema. Por otro lado puede que lo que yo escribo no de para más y es lo que se merezca en cuanto a falta...
¿Y si no hay mar, dónde la gracia de tu baile
entre ondas de espuma blanca?
Es tan suave, tan armonioso, tan seductor
el canto que en tus labios germina
igual que un cáliz de lujuria.
Un coro de delfines te acompaña por las crestas
invencibles de un océano sin paz.
Rizos dorados que caen...
Bendecid al coro de los faunos que arriban con la música de la tuba
en los labios rojos, ah! deidad del sol que invita a mi carne al flujo procaz
de las estrellas, pedestales en la roca que vestí de guirnaldas, coronas y alelís;
ven tú frágil paloma que te vistes con la túnica vaporosa que...
¿Hasta cuándo en mi corazón su latido insomne
que funde la placidez indolora
con el hierro candente del infortunio?
Heridas de amor que queman los sueños,
lame el fulgor de la hoguera mi piel desnuda
con su lengua de olvido en la necrosis que forma
un lago negro en el jardín de la esperanza...
Así como yo soy carne, piel y huesos, sucesión de latidos,
viveza que languidece sin el oasis de la pausa, también
las cosas palpitan en su densidad o en su fluir, en su testimonio
donde la indiferencia es opaca como una sombra que hubiera
renunciado a perseguir la luz móvil de un sol...
¿Viaja con ellos mi alma,
o no es posible
porque mi alma tiene raíz
y vive en lo más hondo
de mi pensamiento?
Hoy aquí, mañana allá,
lugares y espacios
se suceden como sombras
que atraviesan el perfil de mis ojos.
Surcan aire, mar y tierra,
para ellos la lejanía es un destino por cumplir,
la...
En el fondo de mis párpados se rueda un film
con los días que transcurren
mecidos por las olas del tiempo.
Nadie más lo verá, soy a la vez espectador y protagonista,
no escribo el guion ni le pongo música,
no sé quién me acompañará
ni qué caminos transitaré.
Si el escenario del...
A cualquier parte podrás ir por el cielo de tu casa
Arriba en la techumbre hay estrellas y meteoros,
una luna próxima y flores celestes como rosas de luz.
El sol lamerá tu plumaje con los rayos vivos del día,
no habrá sombra en el azul
ni horizonte que a tus ojos se revele imposible de...
Es un jilguero que atraviesa el aire y escribe palabras en la luz con la espuma del tono llegando a los oídos como un código que hay que descifrar en un diálogo donde el lenguaje es un pasajero de la verdad o de la máscara que urde historias tan frágiles que jamás se cumplirán, modulación de la...
Cuánta ternura en la nieve que cae bajo el asombro del día.
Así eres tú, silencio en la quietud que se disgrega
formando pétalos de agua, flor lívida tu piel blanquecina
con racimos de escarcha en los pechos, rocío que moja
el ardiente flujo de la pasión y deja un rictus en el rostro
de...
I
Si nadie me leyera
las palabras serían pájaros
en el viento del olvido.
II
Escribir como escribe un recluso en su cárcel de versos,
sin la luz que convierte lo trivial en asombro,
sin la magia de la inspiración
tras esta pluma mía
de la que solo
mana noche.
Es una procesión de hormigas por la sangre,
la fiebre que anula el sentido de las cosas,
un impulso ciego que impide dormir a la inocencia.
Hay en él artificio, nunca saciedad,
es ímpetu salvaje o maduración consciente
que agota el tiempo con la sola idea de cumplirse.
En la cercanía está su...
Cómo cambia el color del mar en la singladura:
azul, verde, gris, la eternidad.
Mi barco navega sin rumbo,
este y oeste, norte y sur
se confunden.
En cada isla un sueño:
de Calypso, el amor,
de Polifemo, su único ojo,
de Circe, la hechicería.
¿Cuándo, al despertarme, veré mi...
Oh! agua clara y tenaz como un ruido que trastorna suavemente
los silencios de la noche, en ti hay lágrimas corales que caen del cenit
sin estrellas entre la negrura y el frío tenue de un amanecer de invierno,
llovizna vieja que bajo la luz sin alma de un farol lanzas tus alfiles
al sueño de...
A veces en mis intentos de poema utilizo la sombra como simbolismo. Simbólico también me parece tu inspirado poema, que he disfrutado, como siempre lo hago, cuando te leo. Mi felicitación, Pedro y un abrazo.
Sacuden las alas los pájaros del adiós.
El río vierte su savia en el flujo de abril
con la alegría que baja rumorosa
como si fuera un cascabel de cristales traslúcidos
atravesando las dunas del aire.
Tú bailas en la ciega noche sin la luz de las plazas
ni el neón que ayer vertía en tus hombros...
I
Antes de romperse
la copa vibra
como un presagio de finitud.
II
Su alma de porcelana
no admite el contacto de los sentimientos,
sufre si se abre al mundo
como una flor que espera la luz del día
y no la oscura noche.
III
Tu lágrima es un río sin fin,
duele o no duele
según sea su origen...
Veré los mares que conocí en los libros solo por su nombre cuando viajé en sueños hasta las islas de coral, con el silencio por compañía, entre vericuetos, junglas y selvas intrincadas como tapices de vegetal sombra, a través de ciudades uniformes donde el sol clava el mástil de su luz en los...
El metal brilla al bies de un sol de verano.
Abierta es un asta de acero que empitona la luz
con su punta sin óxido bajo el azul del día.
Pruebo a hendir la superficie que recubre el carozo con el filo cortante de su arco.
Brota la savia del corazón maduro
mientras aproximo a mis labios la...
En su memoria de eternidad hay siglos cuyos ecos aún retumban
en las naves de las iglesias, en los castillos de secular presencia,
en las fachadas mordidas por la furia del aire, en la roca de vetas
azules, en la mineral esencia del cuarzo que se muestra indiferente
a la luz, a la húmeda...
Veo mucha ternura en este poema. Preguntas que nos responderá el futuro mientras estemos vivos, después será el camino que quien nos siga en la vida trace por sí mismo. Difícil que los sueños puedan dar respuestas. Un abrazo, Sergio.
Me sirven para decir aurora, calandria o delfín.
Sus letras no son un juego,
son la armonía de un significado
que trae hasta mí una verdad desnuda.
Con su apariencia múltiple, pueden ser murmullo, grito,
oración, música, diálogo de voces en la invisibilidad del aire.
A veces hieren si el...
¿Es tu locura el círculo o la elipse
que no cesa de envejecer
con el latido constante
de este sueño
llamado vida?
Ay! corazón que entre las olas de un mar rojo
te muestras como playa de mi existir
sin que la noche atraque en la orilla de tu arena
solo día en la luz de mi puerto niño.
Continúa...
Hay una pausa de latidos en mi corazón de hielo,
inmóvil la carne, como escarcha sobre la nieve,
recibe la caricia del sol entre la niebla que asoma
por el pretil del alto muro, agujas que hincan su frialdad
en los tejidos con ápices de carámbano en la cálida piel
del soñador, se impregna el...
¿De dónde partir? Aquella gárgola se despereza,
tiene su yugo, su almendra, sus mil preguntas de ámbar.
Pienso en alas de terciopelo, enormes alas de cansancio,
que me abrazan hasta la savia de un árbol sin ojos,
(ya sé, hay demasiados peldaños para el equilibrista,
sus pies no recitan el...
Vierten su luz las ascuas para que observe el perfil
de mi sombra en la lisa pared, adentro solo hay dibujos
pálidos sobre el cuarzo rocoso, el misterio de la luna penetra
débilmente en la oscuridad como rayo ambiguo que gozara
con la apariencia rugosa de unos pliegues que ocultan
nuestros...