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Hola sí, además que ha diario andamos junto a la muerte, solo basta un tropiezo para que ella pase factura (...) la muerte es un monstruo cuya descripción me es inefable.
hola, si, a ver me interno en donde vive el silencio y siento que mis palabras se congelan para el ocaso del olvido, eh aquí que mi alma se entristece, pero mi mano diestra cobra fuerza y hace hablar a la pluma bajo la lumbre del cerebro.
Hola, te cuento
Amigo, así fue, pues esta producción la hice hace unas semanas atrás, me inspiró la muerte de una gran amiga, ese hecho me arrugó el alma y me hizo pensar que la vida no era más que un sueño y que para morir, solo basta estar vivo.
Es un doblegar profundo
que mi alma siente,
criaturitas de paso por este mundo
que junto al dolor, tenemos la muerte pendiente.
Pero luchamos sin cesar,
indudable huella dejamos,
vida de duro pesar,
seguimos y no descansamos.
Porque el tiempo que se va no vuelve,
las oportunidades no...
Yace mi visión en penumbras
como sol en tinieblas.
Llegas de donde el olvido
apaga la voz.
Mi último suspiro cesa
en la crines del viento.
Esencia de las entrañas
convertidas en polvos del pasado.
Ya los arbustos comienzan a crecer.
¡Eres, la muerte!
Entre las frondosas caobas
hay un tesoro,
allí viven:
mariposas de mil coloridos;
hortensias y jazmines
soñadoras como niños.
Entre tanto, el viento enamorado
silba y besa el perfume de aquellas flores,
cuya esencia estan solo fabulosa.
En el ocaso de la tarde
hay algarabía de tonadas.
El cielo...
Cerca de la institución en la que se instruye,
bajo terrible sueño,
después de arduo trasnocho,
por sus quehaceres académicos.
Dice mirar en las auroras del día
sobre el espejo del cielo,
el color de su graduación.
Tenemos la mirada a un paso del túnel,
donde el adiós cierra los ojos
y el monstruo helado nos devora,
como fuego a papel.
Allí vive el eterno olvido
y el espiritu;
no alcanza a concebir una lágrima
Soñé que una voz me musitaba,
pero no sé cúal;
¡serás tu que me hablas
y entre mi almohada estás!
Siento tu palabra sobre la urdidera,
donde se consolida en trenzas,
para hilvanar la nívea seda
que ciñe mi cabeza.
Sé que esa melodía me ama,
y es timbrada color rosa,
sos de la ternura, hermana...
Bajo lumbreras de oro
y entre el azul de un jardín primaveral
recolecta flortes el más preciado tesoro
del ser angelical.
El mundo cautivas con tu sonrisa
y cabellera destellante
ojos serenos como la brisa
aperlados de diamante.
Tu amor es infinito,
así como la luz de las estrellas,
que te...