Javier A Camargo Cruz
Poeta recién llegado
Bajo lumbreras de oro
y entre el azul de un jardín primaveral
recolecta flortes el más preciado tesoro
del ser angelical.
El mundo cautivas con tu sonrisa
y cabellera destellante
ojos serenos como la brisa
aperlados de diamante.
Tu amor es infinito,
así como la luz de las estrellas,
que te asemeja a un angelito,
esencia de las doncellas.
La noche vestida de dorado,
fue testiga de tu figura primorosa,
que hizo de las flores y el prado,
envidia, porque eres como una diosa.
y entre el azul de un jardín primaveral
recolecta flortes el más preciado tesoro
del ser angelical.
El mundo cautivas con tu sonrisa
y cabellera destellante
ojos serenos como la brisa
aperlados de diamante.
Tu amor es infinito,
así como la luz de las estrellas,
que te asemeja a un angelito,
esencia de las doncellas.
La noche vestida de dorado,
fue testiga de tu figura primorosa,
que hizo de las flores y el prado,
envidia, porque eres como una diosa.
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