Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Todo fue de repente.
Caminabas despacio viajando hacia la nada.
Caminabas, caminabas.
¿Llorabas? Sí, llorabas…
Y de pronto la muerte pasó
a centímetros de tu existencia,
y hasta la propia muerte pensó
que el auto la mataba.
¿Acaso es suicidio frustrado?
¿Será que a la muerte
los reflejos...
Todos nacemos un día cualquiera.
Simplemente nacemos,
ni antes ni después;
y al nacer,
el reloj de la vida se despierta.
A partir de ese instante, ya no hay retroceso,
hay que seguir adelante, siempre adelante.
aunque algunos, después, por embates del destino
vivir no quisieran.
Pero hoy, amor...