Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Con el puñal de tus ojos
diste muerte
a aquella pena tan mía,
enterrando los rastrojos
de una suerte
que rüina me traía.
Solo falta tu sonrisa
y mi dicha será plena;
haré de huracanes, brisa
y de tu risa, condena.
•
Amor que lo puedes todo,
que apaciguas las tormentas,
que algodonas...