Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Amor, siempre te espero.
No sé ya para que, si ya es muy tarde.
De alegría venero
tú siempre has hecho alarde
y alegría requiero por la tarde.
Yo sé que -ya no arde-
te dije rechazando a tus caricias.
Fue un arranque cobarde,
temía tus malicias,
mas ahora es que extraño sus delicias.
Ya no...