Cada noche un poema me viene a buscar,
y yo, creyéndolo duendecillo
me dejo llevar.
Cada noche un poema,
viene del mar,
traído por las olas que,
en todos los mares,
siempre llegan,
jamás se van.
Y así, noche tras noche,
mi duendecillo me viene a inspirar,
surfea los mares del mundo,
deja el...