Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
SONETO DEL VEINTISÉIS
Qué mal comienzo tuvo el veintiséis
cuando me tropecé con un soneto,
el cual me dijo: —Escriba y con respeto
que en otra como en esta no estaréis.
—En este otro cuarteto ya veréis
que a vuestra estricta norma me someto
y acentuaré del modo más discreto
la sílaba que en...
Tiránico deseo
– Cuando miro tus labios sensüales,
insuflados de aliento tan volcánico
yo me muero en tus ojos con el pánico
de caer en mis ansias más carnales.
– Tu mirada traspasa mis portales
despertándome así el ardor titánico
y ya sin voluntad siento el tiránico
deseo de tus puntos...
[…]
de olvido alimentando a la memoria
Rosario del amor
Miguel de Unamuno
Memorias del olvido
–De aquello que dijiste, no me acuerdo.
–Ni yo de lo que tú me contestaste,
tampoco de por qué te me enfadaste…
–Si así sigues hablándome me pierdo.
–Y mira que tú estás bastante cuerdo,
no como...
–Se te ve siempre rostro de enojado,
¿qué te aflige?, ¡no puede ser tan serio!
–¿Habrá un perro quizá más desdichado?...
¿Quién vive semejante cautiverio?
–¡Si tienes el sustento asegurado!...
¡Yo tan solo un escaso refrigerio!
–Mi destino lo fuera malhadado:
¡Solitario guardián de cementerio...