Luna30
Poeta recién llegado
Mi vulnerabilidad entregada a tus manos
como entregada se quedó mi alma,
mi esencia y mi cuerpo
entre cuatro paredes cercanas al Sol.
Siento felicidad, escalofríos,
un agujero en el cerebro
donde tu nombre, tu imagen, tu sonrisa
descansan.
Siento celos del alba
y de las aceitunas,
de la luz del sol temprana que cura como ninguna.
Y del amor entregado/ recibido,
y de las ilusiones en forma de mentiras
y de las mentiras con forma de verdades.
Tengo miedo de sufrir
no ahogues mi pecho, déjame respirar
el olor de tu aliento;
viajemos al unísono, trotemos/cabalguemos
el oxigeno que llevamos dentro.