edelabarra
Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
10) Géneros menores de la lírica (2)
6. El epigrama es el más corto de todos los poemas. Desarrolla de cuatro, o a lo más ocho versos, un pensamiento agudo o profundo, una crítica ingeniosa y mordaz, cuyo desenlace no se ve hasta la última palabra.
Ejemplo:
El que una vez fue casado
y otra se vuelve a casar,
ése vuelve a navegar
después de haber naufragado. (Iriarte)
Cuando el marqués de Malpica
Caballero de la Llave
con su silencio replica,
dice todo cuanto sabe. (L. Moratín.)
En el espejo de Laura
se miraba Doña Mónica
y al contemplarse tan fea
exclamaba con voz sorda:
¡Qué malos son los espejos
que usan las niñas de ahora!
Tres son las dotes del epigrama: brevedad, claridad y agudeza o gracia, según aquel precepto:
A la abeja semejante,
para que cause placer,
el epigrama ha de ser,
pequeño, fácil, picante.
Se han distinguido en el epigrama, B. de Alcázar y especialmente Iglesias de la Casa (1743-1791), sacerdote español que escribió en purísimo castellano letrillas, cantilenas, epigramas e idilios; entre los romanos resaltó Marcial.
7. El madrigal, especie de epigrama, de mayor extensión y que encierra un pensamiento delicado, tierno o galante.
Ejemplo:
Ojos claros serenos,
si de dulce mirar sois alabados,
¿Por qué si me mirais, mirais airados?
Si cuanto más piadosos
más bellos pareceis a quien os mira,
¿Por qué a mi solo me mirais con ira?
Ojos claros serenos,
ya que así me mirais, miradme al menos. (Gutierre de Cetina)
Otro
Iba cogiendo flores;
y guardando en la falda
mi ninfa, para hacer una guirnalda;
mas primero las toca
a los rosados labios de su boca
y les da de su aliento los olores.
Y estaba (por su bien) entre una rosa
una abeja escondida,
su dulce humor hurtando;
y como en la hermosa
flor de los labios se halló, atrevida
la picó, sacó miel, fuese volando. (Luis Martín).
Eres maga en tesoros opulenta
que escondes, temerosa
de que puedan robarte tus caudales;
mas tu sonrisa cuenta
que tus boca de rosa
está llena de perlas y corales. (Vázquez Ludueña.)
Aquí yace un jabalí
a manos de una deidad;
muriera la vanidad
si otra vez voviera en sí,
cazador que por aquí
en busca de fieras vas,
vuelve los pasos atrás;
ninguna hallarás con vida;
que ésta murió de la herida
y de envidia las demás. (Anónimo.)
Se hablará más del madrigal, más adelante.
8. Epitalamio. Es una composición poética que en ocasión de una boda solía recitarse ante los desposados para felicitarles y desearles prosperidad.
Pueden citarse como ejemplo La boda de Portici, de martínez de la Rosa y en Las bodas de Mirtila, del poeta español Alberto Lista (1775-1848).
9. Dolora y humorada. Son dos formas de composición poética, ideadas por Ramón de Campoamor (1817-1901). Ambas son breves.
La dolora es una composición sentimental o satírica cuyo asunto se entresaca de los mil contrastes que ofrece el mundo en lo físico y lo moral.
Entre las doloras, suele citarse como mejores: No hay dicha en la tierra; ¡Quién supiera escribir!
Una de las populares doloras de Campoamor:
Lo de siempre.
I
Un galán la adoraba
y ella se reía mientras el lloraba.
II
Después de un cierto día,
mientras ella lloraba él se reía.
Ejemplo de dolora:
Ya se está el baile arreglando.
Y el gaitero ¿donde está?
-Está a su madre enterrando,
pero enseguida vendrá.
-Y vendrá -Pues ¿qué ha de hacer?
Cumpliendo con su deber
vedle con la gáita... pero,
¡cómo traerá el corazón
el gaitero,
el gaitero de Gijón.
¡Pobre! ¡Al pensar que en su casa
toda dicha se ha perdido,
un llanto oculto le abrasa
que es cual plomo derretido!
Mas, como ganan sus manos
el pan para sus hermanos,
en gracia del panadero,
toca con resignación,
el gaitero,
el gaitero de Gijón.
No vió una madre más bella
la nación del sol poniente!...
¡Pero ya una losa, de ella
le separa eternamente!
¡Gime y toca! ¡Horror sublime!
Mas, cuando entre dientes gime
no bala como un cordero,
pues ruge como un león
el gaitero
el gaitero de Gijón. (Ramón de Campoamor)
Otra:
I
De Diógenes compré un día
la linterna a un mercader;
distan la suya y la mía
cuanto hay de ser a no ser.
Blanca la mía parece;
la suya parece negra;
la de él todo lo entristece;
la mía todo lo alegra.
Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira. (Ramón de Campoamor)
La humorada es un conjunto de pensamientos quintaescenciados en un par de versos. Las humoradas “envuelven, como decía Campoamor, un rasgo intencionado, unas veces humorístico, otras serio, pero siempre filosófico”, o por lo menos un pensamiento ingenioso y rápido:
Si como hecho es un trapo la bandera,
como idea es un símbolo divino.
10. Inscripción y epitafio. Son composiciones breves que suelen grabarse en objetos, cuadros, álbumes, fotografías, estatuas, monumentos, etc.
Se llaman epitafios las incripciones sepulcrales.
Ejemplo:
Aquí yace quien tan mal
usó del saber tan bien,
y quien nunca tuvo quien
le fuese amigo leal.
Él fue señor sin igual,
invencible en el valor,
águila que al resplandor
del sol se opuso tan fuerte,
que no le causó la muerte
la muerte sino el valor. (Marqués de Alenquer).
11. Coplas, cantares populares. Son composiciones cortas, generalmente cuartetos, que expresan a lo vivo el modo de sentir del pueblo y se adaptan fácilmente al canto.
12. La letrilla, composición ligera y breve, cuyas dotes características son facilidad, gracia y versificación fluida y sonora.
Al final de cada estrofa se repite un mismo pensamiento, contenido en uno o más versos, que se llama estribillo.
Es de todos conocida la letrilla de Góngora:
Ande yo caliente
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno,
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.
etc.
13. La epístola o carta poética es una composición en forma epistolar, en la cual el poeta desarrolla asuntos morales, literarios o íntimos, con carácter ya lírico, ya didáctico. Ejemplo: la Epístola moral a Fabio, del capitán Fernández de Andrada.
Los líricos españoles más famosos son: Herrera, Fray Luis de León, Juan N. Gallego, Manuel José Quintana, Espronceda, G. Núñez de Arce en sus Gritos de combate. Los principales líricos argentinos son: Echeverría, Mármol, Andrade, Gutiérrez, etc.
6. El epigrama es el más corto de todos los poemas. Desarrolla de cuatro, o a lo más ocho versos, un pensamiento agudo o profundo, una crítica ingeniosa y mordaz, cuyo desenlace no se ve hasta la última palabra.
Ejemplo:
El que una vez fue casado
y otra se vuelve a casar,
ése vuelve a navegar
después de haber naufragado. (Iriarte)
Cuando el marqués de Malpica
Caballero de la Llave
con su silencio replica,
dice todo cuanto sabe. (L. Moratín.)
En el espejo de Laura
se miraba Doña Mónica
y al contemplarse tan fea
exclamaba con voz sorda:
¡Qué malos son los espejos
que usan las niñas de ahora!
Tres son las dotes del epigrama: brevedad, claridad y agudeza o gracia, según aquel precepto:
A la abeja semejante,
para que cause placer,
el epigrama ha de ser,
pequeño, fácil, picante.
Se han distinguido en el epigrama, B. de Alcázar y especialmente Iglesias de la Casa (1743-1791), sacerdote español que escribió en purísimo castellano letrillas, cantilenas, epigramas e idilios; entre los romanos resaltó Marcial.
7. El madrigal, especie de epigrama, de mayor extensión y que encierra un pensamiento delicado, tierno o galante.
Ejemplo:
Ojos claros serenos,
si de dulce mirar sois alabados,
¿Por qué si me mirais, mirais airados?
Si cuanto más piadosos
más bellos pareceis a quien os mira,
¿Por qué a mi solo me mirais con ira?
Ojos claros serenos,
ya que así me mirais, miradme al menos. (Gutierre de Cetina)
Otro
Iba cogiendo flores;
y guardando en la falda
mi ninfa, para hacer una guirnalda;
mas primero las toca
a los rosados labios de su boca
y les da de su aliento los olores.
Y estaba (por su bien) entre una rosa
una abeja escondida,
su dulce humor hurtando;
y como en la hermosa
flor de los labios se halló, atrevida
la picó, sacó miel, fuese volando. (Luis Martín).
Eres maga en tesoros opulenta
que escondes, temerosa
de que puedan robarte tus caudales;
mas tu sonrisa cuenta
que tus boca de rosa
está llena de perlas y corales. (Vázquez Ludueña.)
Aquí yace un jabalí
a manos de una deidad;
muriera la vanidad
si otra vez voviera en sí,
cazador que por aquí
en busca de fieras vas,
vuelve los pasos atrás;
ninguna hallarás con vida;
que ésta murió de la herida
y de envidia las demás. (Anónimo.)
Se hablará más del madrigal, más adelante.
8. Epitalamio. Es una composición poética que en ocasión de una boda solía recitarse ante los desposados para felicitarles y desearles prosperidad.
Pueden citarse como ejemplo La boda de Portici, de martínez de la Rosa y en Las bodas de Mirtila, del poeta español Alberto Lista (1775-1848).
9. Dolora y humorada. Son dos formas de composición poética, ideadas por Ramón de Campoamor (1817-1901). Ambas son breves.
La dolora es una composición sentimental o satírica cuyo asunto se entresaca de los mil contrastes que ofrece el mundo en lo físico y lo moral.
Entre las doloras, suele citarse como mejores: No hay dicha en la tierra; ¡Quién supiera escribir!
Una de las populares doloras de Campoamor:
Lo de siempre.
I
Un galán la adoraba
y ella se reía mientras el lloraba.
II
Después de un cierto día,
mientras ella lloraba él se reía.
Ejemplo de dolora:
Ya se está el baile arreglando.
Y el gaitero ¿donde está?
-Está a su madre enterrando,
pero enseguida vendrá.
-Y vendrá -Pues ¿qué ha de hacer?
Cumpliendo con su deber
vedle con la gáita... pero,
¡cómo traerá el corazón
el gaitero,
el gaitero de Gijón.
¡Pobre! ¡Al pensar que en su casa
toda dicha se ha perdido,
un llanto oculto le abrasa
que es cual plomo derretido!
Mas, como ganan sus manos
el pan para sus hermanos,
en gracia del panadero,
toca con resignación,
el gaitero,
el gaitero de Gijón.
No vió una madre más bella
la nación del sol poniente!...
¡Pero ya una losa, de ella
le separa eternamente!
¡Gime y toca! ¡Horror sublime!
Mas, cuando entre dientes gime
no bala como un cordero,
pues ruge como un león
el gaitero
el gaitero de Gijón. (Ramón de Campoamor)
Otra:
I
De Diógenes compré un día
la linterna a un mercader;
distan la suya y la mía
cuanto hay de ser a no ser.
Blanca la mía parece;
la suya parece negra;
la de él todo lo entristece;
la mía todo lo alegra.
Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira. (Ramón de Campoamor)
La humorada es un conjunto de pensamientos quintaescenciados en un par de versos. Las humoradas “envuelven, como decía Campoamor, un rasgo intencionado, unas veces humorístico, otras serio, pero siempre filosófico”, o por lo menos un pensamiento ingenioso y rápido:
Si como hecho es un trapo la bandera,
como idea es un símbolo divino.
10. Inscripción y epitafio. Son composiciones breves que suelen grabarse en objetos, cuadros, álbumes, fotografías, estatuas, monumentos, etc.
Se llaman epitafios las incripciones sepulcrales.
Ejemplo:
Aquí yace quien tan mal
usó del saber tan bien,
y quien nunca tuvo quien
le fuese amigo leal.
Él fue señor sin igual,
invencible en el valor,
águila que al resplandor
del sol se opuso tan fuerte,
que no le causó la muerte
la muerte sino el valor. (Marqués de Alenquer).
11. Coplas, cantares populares. Son composiciones cortas, generalmente cuartetos, que expresan a lo vivo el modo de sentir del pueblo y se adaptan fácilmente al canto.
12. La letrilla, composición ligera y breve, cuyas dotes características son facilidad, gracia y versificación fluida y sonora.
Al final de cada estrofa se repite un mismo pensamiento, contenido en uno o más versos, que se llama estribillo.
Es de todos conocida la letrilla de Góngora:
Ande yo caliente
y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañanas de invierno,
naranjada y aguardiente,
y ríase la gente.
etc.
13. La epístola o carta poética es una composición en forma epistolar, en la cual el poeta desarrolla asuntos morales, literarios o íntimos, con carácter ya lírico, ya didáctico. Ejemplo: la Epístola moral a Fabio, del capitán Fernández de Andrada.
Los líricos españoles más famosos son: Herrera, Fray Luis de León, Juan N. Gallego, Manuel José Quintana, Espronceda, G. Núñez de Arce en sus Gritos de combate. Los principales líricos argentinos son: Echeverría, Mármol, Andrade, Gutiérrez, etc.
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