La vida
plagada de momentos
alegres y tristes
nos despeina una y otra vez.
Sin temor nos embieste,
nos desmantela
y nos recrea.
No podemos evitarlo
vivimos sin libre albeldrio
Debemos aceptarlo,
incorporarlo
y así renacemos
en cada momento
alegre o melancólico
dependiendo de uno.
plagada de momentos
alegres y tristes
nos despeina una y otra vez.
Sin temor nos embieste,
nos desmantela
y nos recrea.
No podemos evitarlo
vivimos sin libre albeldrio
Debemos aceptarlo,
incorporarlo
y así renacemos
en cada momento
alegre o melancólico
dependiendo de uno.