Aquí me ves de nuevo...
Con fuego juego por satisfacer
tu ego cuanto puedo.
Y luego suelo ver
mi fuero arder. Te explicaré por qué.
Supongo hay más de cien
que, como yo, descubran en tu cara
belleza que en tropel
atrae las miradas
y bravas alabanzas que te halagan.
Sonrisa iluminada,
¿seré yo el único al que tú deslumbres?
Más bien habrá bandadas
cautivas que sucumben
a la alegría y gozo que reúnes.
Si no sabes, deduces,
que no me ajusto; tengo muy buen gusto,
y más que un buen perfume,
inteligencia busco.
¿Te das por aludida? Es lo justo.
Así, te rindo culto.
Lo único que tengo, estos versos.
Mi amor, tan solo un bulto.
Y es que, con todo eso,
sería raro no robarte besos.
Con fuego juego por satisfacer
tu ego cuanto puedo.
Y luego suelo ver
mi fuero arder. Te explicaré por qué.
Supongo hay más de cien
que, como yo, descubran en tu cara
belleza que en tropel
atrae las miradas
y bravas alabanzas que te halagan.
Sonrisa iluminada,
¿seré yo el único al que tú deslumbres?
Más bien habrá bandadas
cautivas que sucumben
a la alegría y gozo que reúnes.
Si no sabes, deduces,
que no me ajusto; tengo muy buen gusto,
y más que un buen perfume,
inteligencia busco.
¿Te das por aludida? Es lo justo.
Así, te rindo culto.
Lo único que tengo, estos versos.
Mi amor, tan solo un bulto.
Y es que, con todo eso,
sería raro no robarte besos.