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Mod. Enseñante. Mod. foro: Una imagen, un poema
VERSOS - USO DE LAS TABLILLAS DE METRICA Y ACENTOS
Por Eduardo León de la Barra
Ante todo quiero dar el crédito del origen de estas tablillas, a un antepasado mío, orgullo de mi sangre, el célebre poeta chileno y miembro corresponsal de la Real Academia Española, Don Eduardo de la Barra Lastarria, Académico de la Lengua en su país, fallecido en 1900.
Posteriormente, a las tablillas creadas por él, yo me tomé la libertad de agregarle algunos ritmos, consagrados por el uso y el cambio de las modas, que extraje de casi todos los libros de poesía que tuve la dicha de leer.
De manera que su uso, si bien no excluye otros ritmos que se puedan inventar, contiene gran parte de los ritmos lícitos en la lengua castellana.
Pero vaya como advertencia, que éste es sólo un recurso técnico, que mejorará mucho sus versos, siendo éste un momento propicio para recordarles la receta de Ricardo Palma, crítico, historiador y literato peruano (1833-1919), para escribir obras poéticas:
Forme usted líneas de medida iguales
Y luego en fila las coloca juntas
Poniendo consonantes en las puntas…
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Y en el medio?... dice usted contento…
---En el medio… ese es el cuento…
En medio, hay que poner talento…
Paso ahora a describir el uso de las tablillas.
Tablilla para endecasílabos
La tablilla tiene una grilla de 11 líneas verticales numeradas del 1 al 11 y 12 líneas horizontales, correspondientes cada una a un ritmo de acentuación distinto, con puntos en los lugares en que es lícito colocar los acentos de un verso.
A la derecha de cada línea, está la denominación o característica de cada ritmo, por la cual se la conoce. (puede haber otras denominaciones, pero éstas me bastan).
1er renglón: Verso Yambo
El yambo es muy antiguo, se trata de acentuar las sílabas pares.
Ej: “Catorce versos dicen (que es) soneto” (Lope de Vega)
De su uso, resulta un verso de ritmo muy marcado, como para un verso infantil, que favorece la memorización.
Todos los endecasílabos de este ritmo, sea cual fuere su acentuación, se reducen precisamente a dos estructuras u órdenes de acentos predominantes.
La primera estructura está caracterizada por su acento en la 6ª sílaba (y casi diría que necesita otro en la 2ª, o a falta de éste en la 1ª, la 3ª o la 4ª).
2º renglón: 1ª Estructura (Propio)
Se llaman de 1ª estructura aquellos versos que además del acento en la penúltima sílaba, están acentuados en la sexta.
(Propio)
Si sólo tiene esos dos acentos se llama propio y no es muy usual;
Resulta un verso lícito, pero del cual se siente como que le falta algo;
Ejemplo:
A la tranquilidad tiranizada
...……..……6.…….....10
Apasionadamente enamorado
...……..……6.……....…...10
En ambos ejemplos se siente la necesidad de acentuar alguna otra sílaba anterior a la 6ª.
3er renglón: 1ª Estructura (Enfático)
Si además de los acentos en 6ª y 10ª tiene acento en la 1ª se llama enfático;
Como su nombre lo indica, resulta un verso de gran fuerza, generalmente exclamativos, pero también pueden ser de fuerza moderada, como el siguiente
Ejemplo:
Lauros de Salamina y de Platea (Quintana)
1..………....…...6……….......…10……..…….
Lívidos por el aire aparecieron (Quintana)
1......…………...6….……...10……...………..
4º renglón: 1ª Estructura (Heroico)
También llamado simétrico.
Ejemplo:
Bailaban los pastores en el prado
2..…….....…...6…….…......10
Da una bella cadencia, muy utilizada en la poesía clásica española. Santa Teresa de Jesús utilizó para embellecer muchos de sus versos, la acentuación simétrica, combinando éste con otros, también simétricos, siendo célebre el siguiente:
CORAZÓN FELIZ
Dichoso el corazón enamorado (1ª estructura)
Que sólo en Dios ha puesto el pensamiento. (yambo)
Por Él renuncia a todo lo criado, (1ª estructura)
Y en Él halla su gloria y su contento; (1ª estructura)
Aún de sí mismo vive descuidado, (sáfico a la fr.)
Porque en su Dios está todo su intento, (sáfico)
Y así alegre pasa y muy gozoso (yambo)
Las ondas deste mar tempestuoso. (1ª estructura)
S.T. de J.
5º renglón: 1ª Estructura (Melódico)
Perfectamente combinable con el anterior, tiene una sonoridad clásica, y es también muy utilizado.
Ej:
“A la Pulga la Hormiga refería” (Tomás de Iriarte)
“Un soneto me manda hacer Violante” (Lope de Vega)
La segunda estructura lleva acentos fijos aparte de la penúltima, en la 4ª y 8ª y además una cesura o corte indispensable, que separa un pentasílabo grave o un tetrasílabo agudo, según el caso.
6º y 7º renglones: 2ª estructura (Sáficos)
Los versos que además de la penúltima sílaba llevan acentuada la 4ª y 8ª sílaba, se llaman sáficos, en honor a Safo, poetisa griega.
A los versos sáficos se une casi siempre un pentasílabo acentuado sobre la primera o segunda sílaba, Llamado adónico.
Ej:
El sol fulgente de mis bellos días (sáfico)
Se ha obscurecido en su primer aurora, (sáfico)
Y el cáliz de oro de mi frágil vida (sáfico)
Se ha roto lleno. (adónico)
(Esteban Echeverría. El poeta enfermo)
Dulce vecino de la verde selva, (sáfico)
Huésped eterno del abril florido, (sáfico)
Vital aliento de la madre Venus, (sáfico)
Céfiro blando. (adónico).
(Esteban M. de Villegas, 1595-1669)
Como se puede apreciar, el verso sáfico tiene una entonación muy especial, lo que extendió su uso en la literatura romántica de la segunda mitad del siglo IX y se utilizó en himnos, elegías y toda clase de poemas patrióticos, pomposos o exaltados. Dicha entonación, lo hace propicio para variar el ritmo de los versos, llegado a cierta instancia como por ejemplo el final de una estrofa, o para iniciar un poema. Igualmente se recomienda usarlo con prudencia, porque su abuso puede resultar en un ritmo algo cansador.
8º y 9º renglones:
Sáfico a la francesa y sáfico inverso.
Son variaciones de los anteriores, algo menos usados, sobre todo el segundo, casi en desuso.
Ej:
Ya, dulce amigo, huyo y me retiro (sáf. a la francesa)
De cuanto simple amé; rompí los lazos;
Ven y verás al alto fin que aspiro, (sáf. a la francesa)
Antes que el tiempo muera en nuestros brazos. (sáf. a la francesa)
(Fernández de Andrada, sevillano, siglo XVI)
Flérida, para mí dulce y sabrosa (sáfico inverso)
Más que la fruta del cercado ajeno (sáfico)
(Garcilaso de la Vega, toledano, 1503-1536).
10º renglón: Puro Italiana:
En los antiguos poetas italianos, hay ejemplos frecuentes del acento en 7ª sílaba, por eso a este verso se lo denomina así,
Ejemplos:
Per mé si va nell’ eterno dolore. Dante
Vide lontano a la párve dolóre. Ariosto
Prácticamente no se usa en castellano, es más, recomiendo evitar en lo posible, salvo el caso siguiente, el acento en 7ª sílaba.
11º renglón: Dáctilo o de Gaita gallega:
Uno de los más antiguos, nace de acentuar cada tres sílabas todo el verso.
Esta acentuación se utilizó para versos de variadas métricas, cuidando siempre que cayera un acento en la penúltima sílaba. En el verso endecasílabo entonces, la acentuación forma grupos de tres sílabas con acento en la primera (Tá-ta-ta).
Se llamaron Dáctilo precisamente por la ubicación del acento en 1ª y porque servía de ayuda tamborilear con tres dedos en la mesa siguiendo el ritmo.
Ej.
Copla de arte mayor de Juan de Mena (1411-1456)
Bien se mostraba ser madre en el duelo (dáctilo)
(Que hi)zo la triste después de ya vido, (dáctilo).
Este acento ha dejado prácticamente de usarse, por lo repetitivo, que lo hace apto para antiguas canciones de gaita gallegas. Pero sí es una acentuación lícita, que bien ubicada puede resolver satisfactoriamente un poema. En general no se aconseja mezclarlo con otros ritmos distintos.
Este verso, fue ironizado por Unamuno, tratándolo de "cuatro aletazos de avutarda" en cada verso.
12º renglón: Galaico antiguo:
Estos versos endecasílabos acentuados en la 5ª sílaba, muestran una notable tendencia al verso compuesto, del tipo 6+6, en que el primer hemistiquio termina en aguda.
Ejemplos:
Díjeos no sé qué: / no sé si os lo dije.
Quién jamás dejó / de poder morir.
Lánguida dirá / ser desventurado.
en realidad ya aparecen en el Poema del Cid, y siguen hasta los días de Juan Mena y aún más adelante si se los busca. (al estar acentuados en la 5ª sílaba, si hay pausa o cesura, se convierte en un hemistiquio de 6 sílabas).
Ejemplos:
Los de mio Cid / fuéronle en alcanz
Dios que alegre fue / el abbat don Sancho
castigarlos hé / como havrán a far
fasta Alcalá / llegan las algaras
mandó repartir / todo aqueste aber.
Se deben evitar por esa misma causa, ya que el acento en 5ª, es antirrítmico en casi toda otra ubicación y si es como estos ejemplos, es igual que un dodecasílabo compuesto.
Un saludo cordial
Por Eduardo León de la Barra
Ante todo quiero dar el crédito del origen de estas tablillas, a un antepasado mío, orgullo de mi sangre, el célebre poeta chileno y miembro corresponsal de la Real Academia Española, Don Eduardo de la Barra Lastarria, Académico de la Lengua en su país, fallecido en 1900.
Posteriormente, a las tablillas creadas por él, yo me tomé la libertad de agregarle algunos ritmos, consagrados por el uso y el cambio de las modas, que extraje de casi todos los libros de poesía que tuve la dicha de leer.
De manera que su uso, si bien no excluye otros ritmos que se puedan inventar, contiene gran parte de los ritmos lícitos en la lengua castellana.
Pero vaya como advertencia, que éste es sólo un recurso técnico, que mejorará mucho sus versos, siendo éste un momento propicio para recordarles la receta de Ricardo Palma, crítico, historiador y literato peruano (1833-1919), para escribir obras poéticas:
Forme usted líneas de medida iguales
Y luego en fila las coloca juntas
Poniendo consonantes en las puntas…
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Y en el medio?... dice usted contento…
---En el medio… ese es el cuento…
En medio, hay que poner talento…
Paso ahora a describir el uso de las tablillas.
Tablilla para endecasílabos
La tablilla tiene una grilla de 11 líneas verticales numeradas del 1 al 11 y 12 líneas horizontales, correspondientes cada una a un ritmo de acentuación distinto, con puntos en los lugares en que es lícito colocar los acentos de un verso.
A la derecha de cada línea, está la denominación o característica de cada ritmo, por la cual se la conoce. (puede haber otras denominaciones, pero éstas me bastan).
1er renglón: Verso Yambo
El yambo es muy antiguo, se trata de acentuar las sílabas pares.
Ej: “Catorce versos dicen (que es) soneto” (Lope de Vega)
De su uso, resulta un verso de ritmo muy marcado, como para un verso infantil, que favorece la memorización.
Todos los endecasílabos de este ritmo, sea cual fuere su acentuación, se reducen precisamente a dos estructuras u órdenes de acentos predominantes.
La primera estructura está caracterizada por su acento en la 6ª sílaba (y casi diría que necesita otro en la 2ª, o a falta de éste en la 1ª, la 3ª o la 4ª).
2º renglón: 1ª Estructura (Propio)
Se llaman de 1ª estructura aquellos versos que además del acento en la penúltima sílaba, están acentuados en la sexta.
(Propio)
Si sólo tiene esos dos acentos se llama propio y no es muy usual;
Resulta un verso lícito, pero del cual se siente como que le falta algo;
Ejemplo:
A la tranquilidad tiranizada
...……..……6.…….....10
Apasionadamente enamorado
...……..……6.……....…...10
En ambos ejemplos se siente la necesidad de acentuar alguna otra sílaba anterior a la 6ª.
3er renglón: 1ª Estructura (Enfático)
Si además de los acentos en 6ª y 10ª tiene acento en la 1ª se llama enfático;
Como su nombre lo indica, resulta un verso de gran fuerza, generalmente exclamativos, pero también pueden ser de fuerza moderada, como el siguiente
Ejemplo:
Lauros de Salamina y de Platea (Quintana)
1..………....…...6……….......…10……..…….
Lívidos por el aire aparecieron (Quintana)
1......…………...6….……...10……...………..
4º renglón: 1ª Estructura (Heroico)
También llamado simétrico.
Ejemplo:
Bailaban los pastores en el prado
2..…….....…...6…….…......10
Da una bella cadencia, muy utilizada en la poesía clásica española. Santa Teresa de Jesús utilizó para embellecer muchos de sus versos, la acentuación simétrica, combinando éste con otros, también simétricos, siendo célebre el siguiente:
CORAZÓN FELIZ
Dichoso el corazón enamorado (1ª estructura)
Que sólo en Dios ha puesto el pensamiento. (yambo)
Por Él renuncia a todo lo criado, (1ª estructura)
Y en Él halla su gloria y su contento; (1ª estructura)
Aún de sí mismo vive descuidado, (sáfico a la fr.)
Porque en su Dios está todo su intento, (sáfico)
Y así alegre pasa y muy gozoso (yambo)
Las ondas deste mar tempestuoso. (1ª estructura)
S.T. de J.
5º renglón: 1ª Estructura (Melódico)
Perfectamente combinable con el anterior, tiene una sonoridad clásica, y es también muy utilizado.
Ej:
“A la Pulga la Hormiga refería” (Tomás de Iriarte)
“Un soneto me manda hacer Violante” (Lope de Vega)
La segunda estructura lleva acentos fijos aparte de la penúltima, en la 4ª y 8ª y además una cesura o corte indispensable, que separa un pentasílabo grave o un tetrasílabo agudo, según el caso.
6º y 7º renglones: 2ª estructura (Sáficos)
Los versos que además de la penúltima sílaba llevan acentuada la 4ª y 8ª sílaba, se llaman sáficos, en honor a Safo, poetisa griega.
A los versos sáficos se une casi siempre un pentasílabo acentuado sobre la primera o segunda sílaba, Llamado adónico.
Ej:
El sol fulgente de mis bellos días (sáfico)
Se ha obscurecido en su primer aurora, (sáfico)
Y el cáliz de oro de mi frágil vida (sáfico)
Se ha roto lleno. (adónico)
(Esteban Echeverría. El poeta enfermo)
Dulce vecino de la verde selva, (sáfico)
Huésped eterno del abril florido, (sáfico)
Vital aliento de la madre Venus, (sáfico)
Céfiro blando. (adónico).
(Esteban M. de Villegas, 1595-1669)
Como se puede apreciar, el verso sáfico tiene una entonación muy especial, lo que extendió su uso en la literatura romántica de la segunda mitad del siglo IX y se utilizó en himnos, elegías y toda clase de poemas patrióticos, pomposos o exaltados. Dicha entonación, lo hace propicio para variar el ritmo de los versos, llegado a cierta instancia como por ejemplo el final de una estrofa, o para iniciar un poema. Igualmente se recomienda usarlo con prudencia, porque su abuso puede resultar en un ritmo algo cansador.
8º y 9º renglones:
Sáfico a la francesa y sáfico inverso.
Son variaciones de los anteriores, algo menos usados, sobre todo el segundo, casi en desuso.
Ej:
Ya, dulce amigo, huyo y me retiro (sáf. a la francesa)
De cuanto simple amé; rompí los lazos;
Ven y verás al alto fin que aspiro, (sáf. a la francesa)
Antes que el tiempo muera en nuestros brazos. (sáf. a la francesa)
(Fernández de Andrada, sevillano, siglo XVI)
Flérida, para mí dulce y sabrosa (sáfico inverso)
Más que la fruta del cercado ajeno (sáfico)
(Garcilaso de la Vega, toledano, 1503-1536).
10º renglón: Puro Italiana:
En los antiguos poetas italianos, hay ejemplos frecuentes del acento en 7ª sílaba, por eso a este verso se lo denomina así,
Ejemplos:
Per mé si va nell’ eterno dolore. Dante
Vide lontano a la párve dolóre. Ariosto
Prácticamente no se usa en castellano, es más, recomiendo evitar en lo posible, salvo el caso siguiente, el acento en 7ª sílaba.
11º renglón: Dáctilo o de Gaita gallega:
Uno de los más antiguos, nace de acentuar cada tres sílabas todo el verso.
Esta acentuación se utilizó para versos de variadas métricas, cuidando siempre que cayera un acento en la penúltima sílaba. En el verso endecasílabo entonces, la acentuación forma grupos de tres sílabas con acento en la primera (Tá-ta-ta).
Se llamaron Dáctilo precisamente por la ubicación del acento en 1ª y porque servía de ayuda tamborilear con tres dedos en la mesa siguiendo el ritmo.
Ej.
Copla de arte mayor de Juan de Mena (1411-1456)
Bien se mostraba ser madre en el duelo (dáctilo)
(Que hi)zo la triste después de ya vido, (dáctilo).
Este acento ha dejado prácticamente de usarse, por lo repetitivo, que lo hace apto para antiguas canciones de gaita gallegas. Pero sí es una acentuación lícita, que bien ubicada puede resolver satisfactoriamente un poema. En general no se aconseja mezclarlo con otros ritmos distintos.
Este verso, fue ironizado por Unamuno, tratándolo de "cuatro aletazos de avutarda" en cada verso.
12º renglón: Galaico antiguo:
Estos versos endecasílabos acentuados en la 5ª sílaba, muestran una notable tendencia al verso compuesto, del tipo 6+6, en que el primer hemistiquio termina en aguda.
Ejemplos:
Díjeos no sé qué: / no sé si os lo dije.
Quién jamás dejó / de poder morir.
Lánguida dirá / ser desventurado.
en realidad ya aparecen en el Poema del Cid, y siguen hasta los días de Juan Mena y aún más adelante si se los busca. (al estar acentuados en la 5ª sílaba, si hay pausa o cesura, se convierte en un hemistiquio de 6 sílabas).
Ejemplos:
Los de mio Cid / fuéronle en alcanz
Dios que alegre fue / el abbat don Sancho
castigarlos hé / como havrán a far
fasta Alcalá / llegan las algaras
mandó repartir / todo aqueste aber.
Se deben evitar por esa misma causa, ya que el acento en 5ª, es antirrítmico en casi toda otra ubicación y si es como estos ejemplos, es igual que un dodecasílabo compuesto.
Un saludo cordial
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