MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
No más pausas...
No más pausas, ¡que corra el río!
que llegue hasta donde deba llegar.
Que sus aguas me arrastren
que sola quiero zozobrar.-
No más, que el cuerpo se cansó
de esperar, de escuchar el bullicio
de los demás quejándose de la humanidad,
que perdió algo o mucha más que sensibilidad.
No más, que mis oídos ensordezcan,
cada vez que el viento me despierte
y me tome entre sus bramidos vacíos
que llevo con hostilidad en mis sentidos.
No más pausas, que el viejo árbol
deje de balbucearme con su sombra
cada vez que pierdo la ronda
del juicio contra los demás,
comulgándome con su silencio maldito.
MARIÁN GÓNZALES
DERECHOS RESERVADOS
No más pausas, ¡que corra el río!
que llegue hasta donde deba llegar.
Que sus aguas me arrastren
que sola quiero zozobrar.-
No más, que el cuerpo se cansó
de esperar, de escuchar el bullicio
de los demás quejándose de la humanidad,
que perdió algo o mucha más que sensibilidad.
No más, que mis oídos ensordezcan,
cada vez que el viento me despierte
y me tome entre sus bramidos vacíos
que llevo con hostilidad en mis sentidos.
No más pausas, que el viejo árbol
deje de balbucearme con su sombra
cada vez que pierdo la ronda
del juicio contra los demás,
comulgándome con su silencio maldito.
MARIÁN GÓNZALES
DERECHOS RESERVADOS