MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
A la larga, te amé.
Fueron muchos días cruzando el río,
para besar con sutileza de tu abrigo,
del cual el mar era mi único testigo
para delatarte en mi ser impávido y frío.
A la larga, asimilé el más profundo vacío,
que pudiera existir como aquel castigo
que nos dejó el destino, el cual prosigo
sin el atavío de otro ruidoso escalofrío.
Buscaré que alguien me lleve flores,
allá en el olvido dónde nace cada sueño
para turnarme con estos sobrios temores;
que a la larga, te amé sin ser dueño
de mi cuerpo, sin ser de esos amores
que se tatúan en lugar oriundo y pequeño.
Marianne.- Dennise
A la larga, te amé.
Fueron muchos días cruzando el río,
para besar con sutileza de tu abrigo,
del cual el mar era mi único testigo
para delatarte en mi ser impávido y frío.
A la larga, asimilé el más profundo vacío,
que pudiera existir como aquel castigo
que nos dejó el destino, el cual prosigo
sin el atavío de otro ruidoso escalofrío.
Buscaré que alguien me lleve flores,
allá en el olvido dónde nace cada sueño
para turnarme con estos sobrios temores;
que a la larga, te amé sin ser dueño
de mi cuerpo, sin ser de esos amores
que se tatúan en lugar oriundo y pequeño.
Marianne.- Dennise