141.Romance de Traición
(i)
Se levanta muy temprano
procurando no hacer ruido.
De azabache son sus ojos
con carbones encendidos
de los que brotan mil chispas
resplandecientes de brillo.
Se salpica agua en la cara,
como se lavan los niños,
y luego se desayuna
algo de pan con tocino,
y unas gotas de aguardiente
para guardarse del frío.
Sale despacio de casa
extremando su sigilo
porque arriba están durmiendo
su mujer y sus dos hijos.
Al dirigirse al establo
un jilguero con sus trinos
le está chivando insistente
que alli le espera un amigo.
El animal se levanta
al escuchar el silbido,
y se pone junto al carro
para iniciar el camino.
Él cincha la barriguera
y se van los dos tranquilos
a vender la mercancía
en el viejo mercadillo.
(ii)
Lleva rato ella despierta
vigilando a su marido,
esperando que se vaya
y poner fin al suplicio.
Su corazón ya no siente
está hueco, está vacío,
y se ha buscado un amante
al que le ofrece cobijo.
Entre los dos han pactado
un porvenir muy distinto,
pero el esposo les sobra
en su malvado delito.
Es martes de carnaval,
hay disfraces y delirio,
a nadie causa sorpresa
si en el bosque se oye un tiro.
(iii)
Por fin amanece el día
muy perlado de rocío.
El vapor de sus ollares
cubre de niebla al pollino.
Dejando los verdes prados
se van metiendo en los pinos
y pronto van a llegar
junto al recodo del río.
La neblina los envuelve,
él enciende un cigarrillo
y se sube las solapas
de un grosero y pobre abrigo.
El cañón de una escopeta
ha disparado con tino,
y de bruces cae al suelo...
...Su mirada ya es de vidrio.
xxx
Churrete
(i)
Se levanta muy temprano
procurando no hacer ruido.
De azabache son sus ojos
con carbones encendidos
de los que brotan mil chispas
resplandecientes de brillo.
Se salpica agua en la cara,
como se lavan los niños,
y luego se desayuna
algo de pan con tocino,
y unas gotas de aguardiente
para guardarse del frío.
Sale despacio de casa
extremando su sigilo
porque arriba están durmiendo
su mujer y sus dos hijos.
Al dirigirse al establo
un jilguero con sus trinos
le está chivando insistente
que alli le espera un amigo.
El animal se levanta
al escuchar el silbido,
y se pone junto al carro
para iniciar el camino.
Él cincha la barriguera
y se van los dos tranquilos
a vender la mercancía
en el viejo mercadillo.
(ii)
Lleva rato ella despierta
vigilando a su marido,
esperando que se vaya
y poner fin al suplicio.
Su corazón ya no siente
está hueco, está vacío,
y se ha buscado un amante
al que le ofrece cobijo.
Entre los dos han pactado
un porvenir muy distinto,
pero el esposo les sobra
en su malvado delito.
Es martes de carnaval,
hay disfraces y delirio,
a nadie causa sorpresa
si en el bosque se oye un tiro.
(iii)
Por fin amanece el día
muy perlado de rocío.
El vapor de sus ollares
cubre de niebla al pollino.
Dejando los verdes prados
se van metiendo en los pinos
y pronto van a llegar
junto al recodo del río.
La neblina los envuelve,
él enciende un cigarrillo
y se sube las solapas
de un grosero y pobre abrigo.
El cañón de una escopeta
ha disparado con tino,
y de bruces cae al suelo...
...Su mirada ya es de vidrio.
xxx
Churrete