15.06.- Sin título

MARIANNE

MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...

Ruiseñor de mi gélido mar
no le temas a la vieja rebeldía
de mis aguas, deja esa agonía
austera que te impiden amar.

Yo quiero tu aridez calmar,
para viciarme de tu alegría,
sobre tu cortejo con armonía,
dónde pueda tu alma domar.

Que sean testigas las paredes,
la revuelta del verso beso a beso
colocado en los tibios adredes,

de un amor que vivió en exceso
las mieles del ayer con sus redes
que no tuvieron algo de peso.



Marianne.- Dennise
 
Amores que dejan un desierto congelado y es difícil de andar...

Un hermoso poema, aunque no le hayas dedicado título.

Besos.
 
Seguro que las paredes se vuelven en testigos del beso a beso.Un placer recorrer tu pluma,poeta.Un beso enorme desde Canarias.
 
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Ruiseñor de mi gélido mar
no le temas a la vieja rebeldía
de mis aguas, deja esa agonía
austera que te impiden amar.

Yo quiero tu aridez calmar,
para viciarme de tu alegría,
sobre tu cortejo con armonía,
dónde pueda tu alma domar.

Que sean testigas las paredes,
la revuelta del verso beso a beso
colocado en los tibios adredes,

de un amor que vivió en exceso
las mieles del ayer con sus redes
que no tuvieron algo de peso.



Marianne.- Dennise
Precioso poema, me ha gustado mucho, a mí me transmite cierta nostalgia en un ambito algo melancólico. Un abrazo amiga Marian. Paco.
 
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Ruiseñor de mi gélido mar
no le temas a la vieja rebeldía
de mis aguas, deja esa agonía
austera que te impiden amar.

Yo quiero tu aridez calmar,
para viciarme de tu alegría,
sobre tu cortejo con armonía,
dónde pueda tu alma domar.

Que sean testigas las paredes,
la revuelta del verso beso a beso
colocado en los tibios adredes,

de un amor que vivió en exceso
las mieles del ayer con sus redes
que no tuvieron algo de peso.



Marianne.- Dennise
Susurro de amor helado que en excesos no dejo
nada mas que esa adoracion perdida. el verso y
el beso velados en esa tibiedez melancolica que
es ritmo de sinceridad entregada. excelente.
saludos amables de luzyabsenta
 
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Ruiseñor de mi gélido mar
no le temas a la vieja rebeldía
de mis aguas, deja esa agonía
austera que te impiden amar.

Yo quiero tu aridez calmar,
para viciarme de tu alegría,
sobre tu cortejo con armonía,
dónde pueda tu alma domar.

Que sean testigas las paredes,
la revuelta del verso beso a beso
colocado en los tibios adredes,

de un amor que vivió en exceso
las mieles del ayer con sus redes
que no tuvieron algo de peso.



Marianne.- Dennise
Un bello poema cargado de amor y nostalgia. Un gusto leerle. Saludos cordiales
 
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Ruiseñor de mi gélido mar
no le temas a la vieja rebeldía
de mis aguas, deja esa agonía
austera que te impiden amar.

Yo quiero tu aridez calmar,
para viciarme de tu alegría,
sobre tu cortejo con armonía,
dónde pueda tu alma domar.

Que sean testigos las paredes,
la revuelta del verso beso a beso
colocado en los tibios adredes,

de un amor que vivió en exceso
las mieles del ayer con sus redes
que no tuvieron algo de peso.



Marianne.- Dennise


Parece que te estuvieras refiriendo a ti misma, convenciéndote de dar el paso más allá. Saludos cordiales para ti MARIAN.
 

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