MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Está es una inadvertencia sin cura.
Veo al alba enverdecer, enamorada
en la arboleda, sobre una cascada.
Ahí brota su candor con hermosura.
No hay quién rompa su comisura,
celaré cada estrella de madrugada,
para resplandecer en su alborada,
como migrante de su bella llanura.
Que simple es ceñir cada instante
en el rincón de tu selvático corazón,
yo sería en él, tu firviente vigilante.
Tu naturaleza me llama sin razón,
tu sutileza te hace ver fascinante,
y tú, solo serás mi eterna pasión.
I.
Marianne*
Está es una inadvertencia sin cura.
Veo al alba enverdecer, enamorada
en la arboleda, sobre una cascada.
Ahí brota su candor con hermosura.
No hay quién rompa su comisura,
celaré cada estrella de madrugada,
para resplandecer en su alborada,
como migrante de su bella llanura.
Que simple es ceñir cada instante
en el rincón de tu selvático corazón,
yo sería en él, tu firviente vigilante.
Tu naturaleza me llama sin razón,
tu sutileza te hace ver fascinante,
y tú, solo serás mi eterna pasión.
I.
Marianne*