MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
El tiempo le pedía al ruiseñor
un descanso para la escueta
sed que traía el afanoso poeta,
que demostraba todo su dolor,
Él dijo que era otro soñador,
que duerme en una carceleta
de suspiros de enorme grieta;
que le impide sentir un calor.
Bebe cada renegado posdata
con la mirada triste e inerte,
solloza el hálito en su sonata.
Tendría él muy poca suerte,
pues su musa es muy ingrata
para sentir sed por la muerte.
MARIAN GONZALES*
El tiempo le pedía al ruiseñor
un descanso para la escueta
sed que traía el afanoso poeta,
que demostraba todo su dolor,
Él dijo que era otro soñador,
que duerme en una carceleta
de suspiros de enorme grieta;
que le impide sentir un calor.
Bebe cada renegado posdata
con la mirada triste e inerte,
solloza el hálito en su sonata.
Tendría él muy poca suerte,
pues su musa es muy ingrata
para sentir sed por la muerte.
MARIAN GONZALES*