Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Dicen que pasó el circo,
y que tras la mujer barbuda
iban algunos enanos
con sus grandes peroratas.
Les seguían saltimbanquis
de infumables piruetas
y algún hombre bala
con prisas de hacer monedas,
y trapecistas que vuelan
sobre colchones de ovejas.
Los payasos se abstuvieron
porque la risa era lerda
Y ya acabado el desfile,
la barba de las promesas
volvió al banco que le imprime
de entre mil caras la geta.
y que tras la mujer barbuda
iban algunos enanos
con sus grandes peroratas.
Les seguían saltimbanquis
de infumables piruetas
y algún hombre bala
con prisas de hacer monedas,
y trapecistas que vuelan
sobre colchones de ovejas.
Los payasos se abstuvieron
porque la risa era lerda
Y ya acabado el desfile,
la barba de las promesas
volvió al banco que le imprime
de entre mil caras la geta.