versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
Empiezo a acostumbrarme a estar contigo,
contar junto a ti el cielo alfombrado
de las noches insomnes, aferrado
a tu piel, donde me refugio y abrigo.
Esquivar al unísono las olas
de la eterna playa en que nos perdemos.
Oír contigo, donde nos tendemos,
El mar en las inertes caracolas.
Dejar que a tu lado el atardecer
otoñal nos acuarele de rojos,
y ahogar en tu silencio mi ansiedad.
Empiezo a acostumbrarme a envejecer
ahuyentando mis miedos en tus ojos.
Empiezas a gustarme soledad.
contar junto a ti el cielo alfombrado
de las noches insomnes, aferrado
a tu piel, donde me refugio y abrigo.
Esquivar al unísono las olas
de la eterna playa en que nos perdemos.
Oír contigo, donde nos tendemos,
El mar en las inertes caracolas.
Dejar que a tu lado el atardecer
otoñal nos acuarele de rojos,
y ahogar en tu silencio mi ansiedad.
Empiezo a acostumbrarme a envejecer
ahuyentando mis miedos en tus ojos.
Empiezas a gustarme soledad.