Pienso a veces que el amor no existe
o que lo he buscado en el lugar erróneo.
No hay palabras que consuelen mi alma
ni boca donde posar la mía,
el fuego que en mi sangre fluye
lo apagan vendaval y lluvia.
Con labios descalzos, quiero amar,
antes que llegue el otoño
a quemar las pestañas del viento
y desatar las trenzas de la luna,
para que las estrellas no cierran los ojos
riéndose a carcajadas de mis sueños.
Se ha borrado del antiguo diccionario
la palabra amor y el sentimiento
que abrigaba en mi corazón,
convirtiéndose en tormento
que envilece la pasión
que algún día incendió mi sendero.
Con labios descalzos quiero remar en tu pecho y adentrarme en tu alma
-de noche y de día-
en las aguas de tu dulce mirada,
desde que se oculta la luna
y otra vez se asoma desde el infinito.
Lourdes C
Junio 23,2019
Pienso a veces que el amor no existe
o que lo he buscado en el lugar erróneo.
No hay palabras que consuelen mi alma
ni boca donde posar la mía,
el fuego que en mi sangre fluye
lo apagan vendaval y lluvia.
Con labios descalzos, quiero amar,
antes que llegue el otoño
a quemar las pestañas del viento
y desatar las trenzas de la luna,
para que las estrellas no cierran los ojos
riéndose a carcajadas de mis sueños.
Se ha borrado del antiguo diccionario
la palabra amor y el sentimiento
que abrigaba en mi corazón,
convirtiéndose en tormento
que envilece la pasión
que algún día incendió mi sendero.
Con labios descalzos quiero remar en tu pecho y adentrarme en tu alma
-de noche y de día-
en las aguas de tu dulce mirada,
desde que se oculta la luna
y otra vez se asoma desde el infinito.
Esos labios tan carnosos,
los que a mi mente emocionan
son los que mi nombre entonan
con acordes tan hermosos.
Son unos labios jugosos
que me incitan a besarlos
¿y cómo no he de adorarlos?
-si son mi mayor fortuna-
¡desde que alumbra la luna
ya me muero por besarlos!