MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
..........
Te esperé cuando caía la tarde
con un puño de versos sin afán,
somnolienta la noche aquel refrán,
recitó con besos mi amor cobarde.
Fue innecesario aquel extraño alarde
de indiferencia donde el qué dirán,
de estos suspiros que te añorarán
aun tocando tu corazón muy tarde.
Esos besos sin versos, sin destino,
acordonaron esa fantasía,
sin ser un directriz en el camino.
Es irreal para la poesía.
Es solo otro grandioso desatino
que escribo solo por mi rebeldía.
Marianne
A L.