PALMARCHICO
Poeta fiel al portal
2030
Lo que hoy, con fervor propongo,
tiene que llegar; hacerse tendencia,
el personaje, que desde aquí convoco,
nos tiene que acompañar hasta el treinta.
En su discurso; claramente lo ha predicado,
darle al pueblo, lo que el pueblo quiera,
nosotros deseamos, hacer realidad la quimera,
ser el jefe supremo, ser nuestro abanderado.
Le faltan, que acomodar muchas piedras,
a todos esos caminos que ha trajinado,
de su mano, llevar progreso a esas tierras,
a esa gente, que el olvido les ha cobijado.
Hay una idea orbitando silenciosa
que nos nace, el antojo subrayar,
el penacho del gran Moctezuma,
alguien como él, lo puede repatriar.
Quedan aún profecías incompletas,
al gran tlatoani; restaurarle su honor,
en voz alta dejó, sus gloriosas cuartetas,
de aquel paraíso verde, vendría el ecualizador.
Hay sufragios, que 180° pueden girar,
si el pueblo lo demanda, se tiene que escuchar.
Desde Tijuana hasta la Patagonia, podrían celebrar,
un triunfo de la patria grande, entre todos atesorar.
José Estrada
Lo que hoy, con fervor propongo,
tiene que llegar; hacerse tendencia,
el personaje, que desde aquí convoco,
nos tiene que acompañar hasta el treinta.
En su discurso; claramente lo ha predicado,
darle al pueblo, lo que el pueblo quiera,
nosotros deseamos, hacer realidad la quimera,
ser el jefe supremo, ser nuestro abanderado.
Le faltan, que acomodar muchas piedras,
a todos esos caminos que ha trajinado,
de su mano, llevar progreso a esas tierras,
a esa gente, que el olvido les ha cobijado.
Hay una idea orbitando silenciosa
que nos nace, el antojo subrayar,
el penacho del gran Moctezuma,
alguien como él, lo puede repatriar.
Quedan aún profecías incompletas,
al gran tlatoani; restaurarle su honor,
en voz alta dejó, sus gloriosas cuartetas,
de aquel paraíso verde, vendría el ecualizador.
Hay sufragios, que 180° pueden girar,
si el pueblo lo demanda, se tiene que escuchar.
Desde Tijuana hasta la Patagonia, podrían celebrar,
un triunfo de la patria grande, entre todos atesorar.
José Estrada