Igual que me hipnotiza, saliendo entre palmeras,
la Luna en Meloneras, anoche tan henchida,
morena y misteriosa, la creo ya perdida
si dejo de observarla. Quisiera que la vieras.
Algún influjo alegre, de risas cerveceras,
nos lleva por las calles. De pronto, ¡qué movida!,
pensé que te acercabas subiendo la avenida.
Quedé como atontado, mas vi que tú no eras...
Lo mismo me sucede si encuentro el mencionado
cartel de los helados o un joven pajarillo:
que absorto me detengo. ¿Me faltará un tornillo?
Ha sido divertido... Hambriento y agotado
me vuelvo para casa; y sigo sin recado
que venga de esa villa, la Franca del Castillo.
la Luna en Meloneras, anoche tan henchida,
morena y misteriosa, la creo ya perdida
si dejo de observarla. Quisiera que la vieras.
Algún influjo alegre, de risas cerveceras,
nos lleva por las calles. De pronto, ¡qué movida!,
pensé que te acercabas subiendo la avenida.
Quedé como atontado, mas vi que tú no eras...
Lo mismo me sucede si encuentro el mencionado
cartel de los helados o un joven pajarillo:
que absorto me detengo. ¿Me faltará un tornillo?
Ha sido divertido... Hambriento y agotado
me vuelvo para casa; y sigo sin recado
que venga de esa villa, la Franca del Castillo.