Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
217 La agonía del poeta.
Extraño pareciera su relato
difícil le resulta comprender
el cómo y el porqué, sin ofender
la vida le pagó con un maltrato.
En medio del misterio y sin recato
enferman las palabras desde ayer
sin causa y sin razón, es menester
dar fin a la epidemia, de inmediato.
Los verbos y vocablos del poeta
fallecen con el mal devastador
inútil de curarlos sin receta
ya nada lo conforta al escritor.
El último suspiro lo completa
muriéndose al faltar la voz amor.
El Armador de Sonetos.