Rubén Barreiro
Poeta recién llegado
Las nubes rugían como el hambre
pero tímidas a la vez,
similar al sonido que dicta el agua
sobre los lomos del papel,
y el frío, casi dentro de las estrellas
transformaba los rayos de luz
en agujas de hielo.
Muy a lo lejos, allá donde duermen
las vagas memorias,
donde el día se junta con la noche
y el eco de la moneda es el mismo
que el del plomo,
nace y muere mi palabra,
batiendo las alas bajo un cielo turbio,revuelto...
Que me lleva a la vida,
a recorrer un sol ruidoso
y a mecerme en otra luna inquietante.
pero tímidas a la vez,
similar al sonido que dicta el agua
sobre los lomos del papel,
y el frío, casi dentro de las estrellas
transformaba los rayos de luz
en agujas de hielo.
Muy a lo lejos, allá donde duermen
las vagas memorias,
donde el día se junta con la noche
y el eco de la moneda es el mismo
que el del plomo,
nace y muere mi palabra,
batiendo las alas bajo un cielo turbio,revuelto...
Que me lleva a la vida,
a recorrer un sol ruidoso
y a mecerme en otra luna inquietante.