omar Reptilia
Poeta recién llegado
Otra vez me dormí viendo el mundo
a través del fondo de una botella,
otra vez desperté y a mi mente
lo primero que llega es el recuerdo de ella.
Otra vez para que se halla ido
no encuentro en mi memoria razón alguna,
otra vez me pregunto con esmero
por todos aquellos planes a la luz de la luna.
Otra vez esta loca inquietud viene a mi,
esta inquietud insoportable de buscarla,
otra vez aunque me esfuerce y me proponga,
se me termina la fuerza y empiezo de nuevo a extrañarla.
Otra vez cuando decido levantarme,
imagino junto a mi su perfecta y tersa piel,
otra vez enfurezco al recordarla pues,
el dulce sabor de sus besos ahora solo sabe a hiel.
Otra vez decido para mi propio bien,
que es el tiempo perfecto para olvidarla,
otra vez después de despejar mi mente,
cuando estoy preparado vuelvo a llamarla.
Otra vez pretextos tontos, hablar sin sentido,
platicas triviales y un apresurado adiós,
otra vez yendo al trabajo y en mi mente recordando,
por que nunca me han gustado estas cosas del amor.
o.R.
a través del fondo de una botella,
otra vez desperté y a mi mente
lo primero que llega es el recuerdo de ella.
Otra vez para que se halla ido
no encuentro en mi memoria razón alguna,
otra vez me pregunto con esmero
por todos aquellos planes a la luz de la luna.
Otra vez esta loca inquietud viene a mi,
esta inquietud insoportable de buscarla,
otra vez aunque me esfuerce y me proponga,
se me termina la fuerza y empiezo de nuevo a extrañarla.
Otra vez cuando decido levantarme,
imagino junto a mi su perfecta y tersa piel,
otra vez enfurezco al recordarla pues,
el dulce sabor de sus besos ahora solo sabe a hiel.
Otra vez decido para mi propio bien,
que es el tiempo perfecto para olvidarla,
otra vez después de despejar mi mente,
cuando estoy preparado vuelvo a llamarla.
Otra vez pretextos tontos, hablar sin sentido,
platicas triviales y un apresurado adiós,
otra vez yendo al trabajo y en mi mente recordando,
por que nunca me han gustado estas cosas del amor.
o.R.