columpio rosa
Poeta asiduo al portal
La cara de la tristeza,
se refleja en las ventanas del alma y se acurruca
en el corazón.
Luego del bombeo de éste,
la sangre también se hace triste.
El cuerpo, está triste,
el alma está triste.
Y camina un organismo,
que en otra época,
sonreía con un brillo
que no pasada desapercibido.
Tristeza, tristeza...
¿Qué hiciste con la alegría?
Dime tan sólo si la escondiste,
para ir en busca de la mía.
Y es que para unos ojos tristes,
todo es melancolía,
desde el día más clarito, hasta el momento más bonito.
La gente triste,
camina opaca...
Sin darse cuenta de que
el amor les llama.
Se propone una dosis
de compañía, muchas
veces la tristeza no quiere
estar sola.
A ver si alegramos la tristeza,
a ver si alegramos la mirada.
se refleja en las ventanas del alma y se acurruca
en el corazón.
Luego del bombeo de éste,
la sangre también se hace triste.
El cuerpo, está triste,
el alma está triste.
Y camina un organismo,
que en otra época,
sonreía con un brillo
que no pasada desapercibido.
Tristeza, tristeza...
¿Qué hiciste con la alegría?
Dime tan sólo si la escondiste,
para ir en busca de la mía.
Y es que para unos ojos tristes,
todo es melancolía,
desde el día más clarito, hasta el momento más bonito.
La gente triste,
camina opaca...
Sin darse cuenta de que
el amor les llama.
Se propone una dosis
de compañía, muchas
veces la tristeza no quiere
estar sola.
A ver si alegramos la tristeza,
a ver si alegramos la mirada.