Teníamos un amor pequeño
que, aunque nos cabía en el bolsillo,
siempre olvidábamos para luego...
Hasta que ese día lo perdimos.
No hace falta suponer que el viento
lo arrastró al calor de dos extraños
que podían compartir un beso
sin temor a morderse los labios.
¿Qué fue de nosotros?
Nada,
lo que siempre fuimos,
dos nadas que no hacen nada
pero dejan un vacío.
Nuestro amor parecía un secreto.
Yo lo perseguía en tu mirada
y tú lo encerrabas en mis sueños
para que nadie más lo notara.
Lo hubiéramos preferido muerto
pero huyó con nuestra indiferencia...
Y lo buscamos en el recuerdo
y nos hizo falta en la ausencia.
¿Qué fue de nosotros?
Nada,
lo que siempre fuimos,
dos nadas que no hacen nada
pero dejan un vacío.
Ahora nuestro amor es un verso
escrito en tus ojos con mis lágrimas.
Pronto no será ni siquiera eso...
Será, si acaso, una palabra.