Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Desandando y andando
fuimos bebiendo del licor
de mi locura y la tuya
de mi desesperación y
mi agonía.
De mis golpes y delirio
te fui creando en estabio
en tardes negras y en noches
claras.
Naciste en penumbras
y en silencio de dolor
de agonía crujiente que
cortaba como la misma
noche negra de mi melancolía.
Después te deje marchar
en mi ternura infantil de
hacerte mía y solo mía
en desesperación infinita
de un amor tardío.
Que pudo ser primavera
que quemaba mi verano
otoñal congelando mis
angustias de enamorado.