Este es uno más de los poemas sin respuesta. Sigo en el túnel, pero con las luces largas puestas, las luces de mi instinto.
Ahora entiendo cómo se teje nuestra historia.
Se trata de un eterno retorno en espiral
en cuyo centro estás tú. Me aproximo letal.
Otros antes arden cobardes sin pena o gloria.
Yo soy el deudor que apurando su moratoria,
sin tirar la toalla, busca un truco legal
para obtener recibo de este amor sin igual.
No es secreto que inquieto intento vetar mi euforia.
Por dentro como un fardo ardo; todo por tí.
Es mucho tiempo para pensar, enloquecido
por ver, sentir y oír lo que siempre perseguí.
Y mientras completo este soneto forajido
finjo coraje observando la brisa que trae
tímidas noticias de un sentir que sigue vivo.
Ahora entiendo cómo se teje nuestra historia.
Se trata de un eterno retorno en espiral
en cuyo centro estás tú. Me aproximo letal.
Otros antes arden cobardes sin pena o gloria.
Yo soy el deudor que apurando su moratoria,
sin tirar la toalla, busca un truco legal
para obtener recibo de este amor sin igual.
No es secreto que inquieto intento vetar mi euforia.
Por dentro como un fardo ardo; todo por tí.
Es mucho tiempo para pensar, enloquecido
por ver, sentir y oír lo que siempre perseguí.
Y mientras completo este soneto forajido
finjo coraje observando la brisa que trae
tímidas noticias de un sentir que sigue vivo.