Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
Y,
ahí está mi cara
reflejada,
con aspecto peculiar,
desparramada,
brillando en su palidez singular.
Porque ahora los defectos,
gritan su caminar,
para ser corregidos
por tuercas, sin efecto,
anulando el movimiento,
que alguna vez fue natural,
en el vientre del objeto
usado en contra,
de lo que debería ser
la más pura libertad.
ahí está mi cara
reflejada,
con aspecto peculiar,
desparramada,
brillando en su palidez singular.
Porque ahora los defectos,
gritan su caminar,
para ser corregidos
por tuercas, sin efecto,
anulando el movimiento,
que alguna vez fue natural,
en el vientre del objeto
usado en contra,
de lo que debería ser
la más pura libertad.