Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
407. Belleza morisca
Aluzan sus pupilas mi destino
y brindan del Edén la bienvenida,
un ósculo en su boca reprimida
es fragua que converge en mi camino.
Su cuerpo es la vereda, yo el beduino
que errante va a su tierra prometida,
aromas de esperanza seducida
apuntan a la gloria que imagino.
Despierto ya la sueño, y en mi mente
resurge incertidumbre y un temor:
Si somos de creencia diferente
quizá y esté viviendo en el error.
Muy quedo me musita sutilmente:
No importa en lo que creas, si hay amor
Angel
El Armador de Sonetos