Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
429. Te vi llegar.
La abscisa marca el tiempo y la ordenada
el sitio de reunión, se forma el trazo,
la línea convergente, el cruel abrazo
del sino que arremete con su espada.
La cita que jamás pensé llegada
me arredra a repetir con un fracaso,
tratando de evadirme del flechazo
me temo que me aseste puñalada.
Desdicha del amor, la luz sombría
que inunda con su fría oscuridad
cegando al corazón, el fiel vigía
venciéndolo con burda mezquindad.
Inútil es mentir, si lo sabía:
Te vi llegar de lejos... soledad.
El Armador de Sonetos