abcd
Poeta adicto al portal
Ya fue,
no puedo ser feliz,
si no tengo alma,
si no llevo sed.
Vivo dos sueños abajo de Dios,
tan cerca de la nada
como lejos del querer.
Me canso del todo
antes de desear ganar.
El Carpe Diem
como cuna de mi sombra,
el poder de volar
como puerto a cometas perdidos.
Quizás toda analogía pesimista
va de la mano con extrañarte,
quizás me extraño tanto
que no voy, ni soy, ni estoy.
Si vieras como tiemblan mis mañanas
cada vez que el metal besa mi piel,
si vieras como llora ese espejo
cuando no hay nadie frente a él.
Ya no puedo ser feliz,
las fuerzas de la juventud
son estacas con frustraciones
y aranceles del amor, y la pasión.
Tengo un nudo, otro más,
ya son diez, y pueden ser mil.
¿Qué no daría por sonreír?
Tal vez la misma sonrisa, tal vez mentir.
A veces quisiera volver a ser ese niño
que temía a crecer,
a veces quisiera correr y correr,
olvidarme de la vida,
gritar, llorar, maldecir
y volver con energías a la gran ciudad,
a veces desearía quererme un poco
y no esperar nada de nadie
valerme por ese costado valiente que todos tenemos.
Pero ni puedo,
si ya hasta estoy creyendo
que soy yo el que no quiere ser feliz...
no puedo ser feliz,
si no tengo alma,
si no llevo sed.
Vivo dos sueños abajo de Dios,
tan cerca de la nada
como lejos del querer.
Me canso del todo
antes de desear ganar.
El Carpe Diem
como cuna de mi sombra,
el poder de volar
como puerto a cometas perdidos.
Quizás toda analogía pesimista
va de la mano con extrañarte,
quizás me extraño tanto
que no voy, ni soy, ni estoy.
Si vieras como tiemblan mis mañanas
cada vez que el metal besa mi piel,
si vieras como llora ese espejo
cuando no hay nadie frente a él.
Ya no puedo ser feliz,
las fuerzas de la juventud
son estacas con frustraciones
y aranceles del amor, y la pasión.
Tengo un nudo, otro más,
ya son diez, y pueden ser mil.
¿Qué no daría por sonreír?
Tal vez la misma sonrisa, tal vez mentir.
A veces quisiera volver a ser ese niño
que temía a crecer,
a veces quisiera correr y correr,
olvidarme de la vida,
gritar, llorar, maldecir
y volver con energías a la gran ciudad,
a veces desearía quererme un poco
y no esperar nada de nadie
valerme por ese costado valiente que todos tenemos.
Pero ni puedo,
si ya hasta estoy creyendo
que soy yo el que no quiere ser feliz...