Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
445. Algún día
No llores, lo que ves aquí tendido
y yerto, es un cadáver desgastado,
si el hálito vital le fue prestado
a tiempo culminó con su latido.
La vida la trazó sin parecido
sin copias ni clichés, y sin cuidado
de dimes y diretes, empeñado
en ser original en contenido.
No llores, son sonetos que sin vida
la tierra los recibe cual simiente,
si quedan en el gusto de la gente
verán que su misión se consolida.
Los sueños ya cabalgan por mi mente
del día que termine en despedida.
El Armador de Sonetos
Lego, ergo cogito.