Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
45 se han quedado
y desde abril los guardo día a día,
y te juro a veces te recuerdo,
que alguna vez me llamaste,
para dormir a tu lado,
y se sometió mi indiferencia
que ha dominado mi sueño en el tiempo.
45 veces conmigo,
se ha repetido desde que nací,
y los he recorrido uno a uno,
sin sopesar abiertamente el tiempo que ha transcurrido,
hasta hoy,
que me he sentado a mirarlos,
como se han sucedido.
45, de ligeras canas en mis sienes,
que han brotado suaves y sin angustia,
más la libertad de sentir se ha hecho mi amiga,
gentil compañera,
que se ha anidado entre mis brazos,
para arrullarle sin el temor de estropearle,
grácil compañera,
que ha devuelto a mis labios el placer,
de coger sin el pánico a equivocarme.
45, de intensas batallas en mi vientre,
con la apatía que alguna vez creí
era mi esencia,
que la he dormido en mi ausencia,
para que brote sin mascaras,
la verdadera identidad de mis rasgos,
ya no ocultos,
ya no tímidos,
ya no silenciosos,
es la sensibilidad de mis dedos,
que recorren con parsimonia,
cada cuerpo que visito,
cada braga que desliga mi sensualidad,
cada beso que se abraza con mi pasión,
cada hoja que se atesta con la humedad de mi tinta.
45, de mucho que hablar,
pero que en un par de estrofas,
he querido prensar,
anhelando que palpes la libertad,
de mis versos,
que se han ido tejiendo sin obstáculos,
vividos de momentos,
revelando que desea seguir viviendo sólo de instantes,
guardándolos junto a estos fragmentos,
que en este instante he develado,
para quien desee llevárselos...
y desde abril los guardo día a día,
y te juro a veces te recuerdo,
que alguna vez me llamaste,
para dormir a tu lado,
y se sometió mi indiferencia
que ha dominado mi sueño en el tiempo.
45 veces conmigo,
se ha repetido desde que nací,
y los he recorrido uno a uno,
sin sopesar abiertamente el tiempo que ha transcurrido,
hasta hoy,
que me he sentado a mirarlos,
como se han sucedido.
45, de ligeras canas en mis sienes,
que han brotado suaves y sin angustia,
más la libertad de sentir se ha hecho mi amiga,
gentil compañera,
que se ha anidado entre mis brazos,
para arrullarle sin el temor de estropearle,
grácil compañera,
que ha devuelto a mis labios el placer,
de coger sin el pánico a equivocarme.
45, de intensas batallas en mi vientre,
con la apatía que alguna vez creí
era mi esencia,
que la he dormido en mi ausencia,
para que brote sin mascaras,
la verdadera identidad de mis rasgos,
ya no ocultos,
ya no tímidos,
ya no silenciosos,
es la sensibilidad de mis dedos,
que recorren con parsimonia,
cada cuerpo que visito,
cada braga que desliga mi sensualidad,
cada beso que se abraza con mi pasión,
cada hoja que se atesta con la humedad de mi tinta.
45, de mucho que hablar,
pero que en un par de estrofas,
he querido prensar,
anhelando que palpes la libertad,
de mis versos,
que se han ido tejiendo sin obstáculos,
vividos de momentos,
revelando que desea seguir viviendo sólo de instantes,
guardándolos junto a estos fragmentos,
que en este instante he develado,
para quien desee llevárselos...
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