Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
455. La viña
La tierra en que sepultan al sarmiento
le acoge de refugio y de trinchera
con suerte, su destino no es la hoguera
que da calor y luz en el convento.
Los monjes perpetúan el portento
que brota al culminar la primavera
sus frutos hasta el santo los venera
y alaba al transmutarlos en fermento.
El mosto, tierno caldo perfumado
reposa con el sueño del olvido
y en rojo carmesí se ha macerado
con perlas de sabor adormecido.
El gusto al paladar me ha cincelado
secuelas que me han envanecido.
El Armador de Sonetos
"Hoy vivo el ayer de mi mañana"