Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
458. Un crimen
Al borde del marasmo, semimuerto
le clavan en el pecho lene daga
el mango es de marfil, y en forma vaga
es erre, la inicial en el inserto.
Parece que el occiso -ahora yerto-
vivió con su verdugo, que le amaga
sus últimos esfuerzos, pues naufraga
aquella relación en encubierto.
Extraño es, un delito sin violencia
-es más lo que la gente se imagina-
la víctima no opuso resistencia
señal que conocía a la asesina.
El crimen lo ha resuelto la experiencia:
Al Amor, lo ha matado la Rutina.
El Armador de Sonetos
"Hoy vivo el ayer de mi mañana"