Edna St. Vincent Millay fue una poeta, dramaturga y feminista estadounidense. Fue galardonada con el Premio Pulitzer de Poesía. en 1923.Usaba el pseudónimo Nancy Boyd para su trabajo en prosa. Como Robert Frost, St. Vincent Millay fue una de las más hábiles escritoras de sonetos del siglo XX, y del mismo modo que Frost, supo combinar las actitudes modernistas con las formas tradicionales, creando una forma única dentro de la poesía norteamericana
Edna St. Vincent Millay (1892-1950) fue una de las más exitosas y respetadas poetas norteamericanas, ganadora del Premio Pulitzer.
Yo, nacida mujer y angustiada
Yo, nacida mujer y angustiada
por todas las necesidades y nociones de mi género,
me urge por tu proximidad hallar
tu justa persona, y sentir cierto entusiasmo
por llevar el peso de tu cuerpo en mí pecho:
tan sutilmente está diseñado el humo de la vida,
para aclarar el pulso y nublar la mente,
y dejarme otra vez deshecha, poseída.
Sin embargo, no pienses en esto, la pobre traición
de mi sólida sangre contra mi mente asombrada,
te recordará con amor, o salpicaré
mi desprecio con piedad, –déjame aclararlo:
encuentro este frenesí razón insuficiente
para conversar cuando volvamos a vernos.
Yo, nacida mujer y angustiada
Yo, nacida mujer y angustiada
por todas las necesidades y nociones de mi género,
me urge por tu proximidad hallar
tu justa persona, y sentir cierto entusiasmo
por llevar el peso de tu cuerpo en mí pecho:
tan sutilmente está diseñado el humo de la vida,
para aclarar el pulso y nublar la mente,
y dejarme otra vez deshecha, poseída.
Sin embargo, no pienses en esto, la pobre traición
de mi sólida sangre contra mi mente asombrada,
te recordará con amor, o salpicaré
mi desprecio con piedad, –déjame aclararlo:
encuentro este frenesí razón insuficiente
para conversar cuando volvamos a vernos.
Primavera
¿Con qué propósito, Abril, vuelves otra vez?
La belleza no basta.
Ya no puedes calmarme con el enrojecimiento
de las pequeñas hojas que se abren pegajosas.
Sé lo que sé.
El sol calienta mi cuello mientras observo
las espigas del azafrán.
El olor de la tierra es bueno.
Es evidente que no hay muerte.
¿Pero qué significa eso?
No sólo bajo tierra los cerebros de los hombres
son comidos por los gusanos.
La vida en sí
es nada.
Una taza vacía, un tramo de escaleras sin alfombra.
No es suficiente que cada año, por esta colina,
Abril
llegue como un idiota, balbuceando y esparciendo flores.
¿Con qué propósito, Abril, vuelves otra vez?
La belleza no basta.
Ya no puedes calmarme con el enrojecimiento
de las pequeñas hojas que se abren pegajosas.
Sé lo que sé.
El sol calienta mi cuello mientras observo
las espigas del azafrán.
El olor de la tierra es bueno.
Es evidente que no hay muerte.
¿Pero qué significa eso?
No sólo bajo tierra los cerebros de los hombres
son comidos por los gusanos.
La vida en sí
es nada.
Una taza vacía, un tramo de escaleras sin alfombra.
No es suficiente que cada año, por esta colina,
Abril
llegue como un idiota, balbuceando y esparciendo flores.
Lamento
Escuchen, niños:
vuestro padre ha muerto.
De sus sacos raídos
les haré chaqueticas;
les haré pantaloncitos
de sus viejos pantalones.
Habrá en sus bolsillos
cosas que solía poner allí,
llaves y centavos
cubiertos de tabaco;
Dan tendrá los centavos
para ahorrar en su alcancía;
Anne tendrá las llaves
para hacer un bello sonido.
La vida debe continuar,
y la muerte ser olvidada;
la vida debe continuar,
aunque los hombres buenos mueran;
Anne, come tu desayuno;
Dan, toma tu medicina;
la vida debe continuar;
aunque olvidé por qué.
Qué labios mis labios han besado, y dónde y por qué
Qué labios mis labios han besado, y dónde y por qué,
lo he olvidado, y bajo qué brazos ha reposado
mi cabeza hasta la mañana; pero la lluvia
está llena de fantasmas esta noche, que golpean y suspiran
sobre el vidrio y escuchan la réplica,
y en mi corazón se agita un dolor silencioso
por los muchachos olvidados que no volverán
a mirarme a medianoche con un grito.
Así en invierno se levanta el árbol solitario,
sin saber qué pájaros se han ido uno a uno,
pero sabe que sus ramas están más calladas que antes:
no puedo decir qué amores han ido y venido,
sólo sé que el verano cantó en mí por un momento
y que no ha cantado nunca más.
Noche en Lesbos
Dos veces he visto sus adorables cabezas
peladas, una junto a otra, el ónix y el oro,
sé que he tenido lo que no supe sostener.
Dos veces entré en la habitación, sin saber que ella estaba.
Dos ojos de ágata, dos ojos de malaquita,
dos veces se volvieron hacia mí, duros y brillantes.
Por lo que conozco mi pérdida.
¡Oh, irreparable,
dulce incienso, que montas en la noche sin viento!
Objetor de conciencia
Moriré, pero eso es todo lo que haré por la Muerte.
Lo escucho sacar su caballo del establo; escucho el ruido sobre el suelo.
Tiene prisas; tiene negocios en Cuba, en los Balcanes, muchas llamadas que hacer esta mañana.
Pero no sostendré la brida mientras él aprieta la cincha.
Y él podrá montar solo: no le ayudaré a subir.
Aunque golpee mis hombros con su látigo, no le diré hacia dónde corrió el zorro.
Con su pezuña en mi pecho, no le diré dónde se esconde el chico negro en el pantano.
Moriré, pero eso es todo lo que haré por la Muerte; no estoy en su nómina.
No le diré el paradero de mis amigos ni de mis enemigos.
Aunque me promete mucho, no le trazaré la ruta hacia la puerta de ningún hombre.
¿Soy un espía en la tierra de los vivos, para entregar hombres a la Muerte?
Hermano, la contraseña y los planes de nuestra ciudad están a salvo conmigo;
nunca por mí
serás vencido.
https://elpais.com/cultura/2020-04-...ent-millay-la-poeta-de-los-locos-anos-20.html
Escuchen, niños:
vuestro padre ha muerto.
De sus sacos raídos
les haré chaqueticas;
les haré pantaloncitos
de sus viejos pantalones.
Habrá en sus bolsillos
cosas que solía poner allí,
llaves y centavos
cubiertos de tabaco;
Dan tendrá los centavos
para ahorrar en su alcancía;
Anne tendrá las llaves
para hacer un bello sonido.
La vida debe continuar,
y la muerte ser olvidada;
la vida debe continuar,
aunque los hombres buenos mueran;
Anne, come tu desayuno;
Dan, toma tu medicina;
la vida debe continuar;
aunque olvidé por qué.
Qué labios mis labios han besado, y dónde y por qué
Qué labios mis labios han besado, y dónde y por qué,
lo he olvidado, y bajo qué brazos ha reposado
mi cabeza hasta la mañana; pero la lluvia
está llena de fantasmas esta noche, que golpean y suspiran
sobre el vidrio y escuchan la réplica,
y en mi corazón se agita un dolor silencioso
por los muchachos olvidados que no volverán
a mirarme a medianoche con un grito.
Así en invierno se levanta el árbol solitario,
sin saber qué pájaros se han ido uno a uno,
pero sabe que sus ramas están más calladas que antes:
no puedo decir qué amores han ido y venido,
sólo sé que el verano cantó en mí por un momento
y que no ha cantado nunca más.
Noche en Lesbos
Dos veces he visto sus adorables cabezas
peladas, una junto a otra, el ónix y el oro,
sé que he tenido lo que no supe sostener.
Dos veces entré en la habitación, sin saber que ella estaba.
Dos ojos de ágata, dos ojos de malaquita,
dos veces se volvieron hacia mí, duros y brillantes.
Por lo que conozco mi pérdida.
¡Oh, irreparable,
dulce incienso, que montas en la noche sin viento!
Objetor de conciencia
Moriré, pero eso es todo lo que haré por la Muerte.
Lo escucho sacar su caballo del establo; escucho el ruido sobre el suelo.
Tiene prisas; tiene negocios en Cuba, en los Balcanes, muchas llamadas que hacer esta mañana.
Pero no sostendré la brida mientras él aprieta la cincha.
Y él podrá montar solo: no le ayudaré a subir.
Aunque golpee mis hombros con su látigo, no le diré hacia dónde corrió el zorro.
Con su pezuña en mi pecho, no le diré dónde se esconde el chico negro en el pantano.
Moriré, pero eso es todo lo que haré por la Muerte; no estoy en su nómina.
No le diré el paradero de mis amigos ni de mis enemigos.
Aunque me promete mucho, no le trazaré la ruta hacia la puerta de ningún hombre.
¿Soy un espía en la tierra de los vivos, para entregar hombres a la Muerte?
Hermano, la contraseña y los planes de nuestra ciudad están a salvo conmigo;
nunca por mí
serás vencido.
https://elpais.com/cultura/2020-04-...ent-millay-la-poeta-de-los-locos-anos-20.html
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